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martes, 22 de enero de 2019

SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ

SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ

En 1584 la ciudad de Nuestra Señora de La Paz recibió el obsequio del Rey Felipe II de la efigie de la Nuestra Señora de La Paz. Cuando la Catedral fue concluida, Nuestra Señora estaba situada en el altar mayor y se le rendía culto como Patrona titular de la Diócesis.

Desde el pasado lunes 14 de enero a horas 19:30; los Santuarios Diocesanos de la Arquidiócesis de La Paz vienen animado oraciones en honor a la Patrona Principal de esta Jurisdicción, el rol ha sido el siguiente:
Lunes 14: Jesús del Gran Poder
Martes 15: Señor de la Sentencia
Miércoles 16: Nuestra Señora de Fátima
Jueves 17: Santuario de Uni
Viernes 18: Santuario de Chirca
Sábado 19: Santuario de Shoenstatt
Lunes 21: Santuario de Ocobaya
Martes 22: El Montículo

El programa especial esta previsto para el 
MIÉRCOLES 23 a las 15:00 Concentración en la Catedral y procesión a San Francisco
Eucaristía en la Basílica Menor de San Francisco a Hrs. 16:00 y traslado a la Catedral.

JUEVES 24 DÍA Y SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ
Procesión de la imagen a Hrs. 18:30
Eucaristía Hrs. 19:00

viernes, 18 de enero de 2019

MONSEÑOR GONZALO RAMIRO DEL CASTILLO HACE PASCUA CON EL SEÑOR

MONSEÑOR GONZALO RAMIRO DEL CASTILLO HACE PASCUA CON EL SEÑOR


Monseñor del Castillo nació en La Paz el 20 de septiembre de 1936, sus padres son Jorge del Castillo Rivera y Elvira Crespo Gutiérrez. Estudió en los colegios La Salle y Don Bosco de esta misma ciudad. Estudió filosofía en Oviedo entre 1957 y 1960, y teología en Zaragoza y Burgos. Ingresó al Seminario de los Padres Carmelitas Descalzos en Santa Cruz en 1952.


El noviciado lo realizó en Calahorra, España. Emitió los primeros votos el 11 de febrero de 1957 y profesó los votos perpetuos el 15 de agosto de 1962, un año después fue ordenado sacerdote carmelita, el 21 de septiembre de 1963. En Río Grande del Sur, Brasil, ejerció como Vicerector y profesor del Seminario carmelita de Santa María entre 1964 y 1967 luego como formador de novicios en Porto Alegre hasta 1970 DE RETORNO AL PAÍS: Monseñor del Castillo volvió al país como conventual encargado de la pastoral vocacional, formador, vicario parroquial y luego párroco de San Antonio en Cochabamba. Pero por tiempo volvió a alejarse del país, puesto que su Orden le envío a Roma para que se especialice estudios Teológicos Superiores, agrega el informe de la Nunciatura.


De retorno a Bolivia volvió a la parroquia San Antonio en Cochabamba como maestro de novicios de la Orden. En 1980 fue nombrado Asesor de la Federación de Madres Carmelitas de Bolivia y profesor de Espiritualidad en el Seminario Mayor Nacional de San José en la capital del valle. La Ordenación Episcopal la recibió el 7 de enero de 1984 en la parroquia del Carmen en La Paz, la tarea encomendada era la Vida Consagrada, particularmente la Contemplativa. La función casi permanente fue de Presidente de la Comisión Episcopal Boliviana de Catequesis y Biblia. También fue Vicario General y Encargado de las zonas pastorales periféricas de La Paz.


Otras tareas encomendadas fueron la formación del laicado a través de cursos de evangelización y ministerios para la Gran Misión Arquidiocesana; la atención al personal de la Curia; fue Vicario para las zonas rurales de Yungas y Río Abajo. Ejerció como Visitador Apostólico de los Seminarios Diocesanos de Bolivia desde 1994, cargo que fue encomendado por la Congregación para la Educación Católica. En los últimos años intensificó su servicio en las Pastorales Penitenciaria Arquidiocesana y del Migrante y se hizo cargo de la Presidencia de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada. (JTI)


El Papa San Juan Pablo II nombró a monseñor Gonzalo del Castillo Crespo, OCD, el 14 de abril del año 2000 para ser Ordinario Militar en reemplazo de monseñor Mario Lezana Vaca, informa el comunicado de la Nunciatura Apostólica. Monseñor Lezana renunció al gobierno pastoral del Ordinariato Militar, juntamente con el Obispo Coadjutor, monseñor Manuel Revollo, agrega el informe de la legación diplomática de la Santa Sede en Bolivia. Hasta ahora, monseñor del Castillo actuó como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de La Paz, cargo que ejerció desde enero de 1984, cuando recibió la ordenación episcopal.


Después de doce años a cargo de la grey uniformada, monseñor Gonzalo del Castillo transfirió el Obispado Castrense, como parte de esta entrega presidió la primera parte de la Eucaristía hasta la profesión de fe de su sucesor. En la homilía agradeció a la Iglesia, al Santo Padre a los fieles y pidió perdón a Dios y a los creyentes por cualquier daño que haya cometido, y ofreció su colaboración a monseñor Aparicio.


Monseñor del Castillo le entregó el Báculo y le invitó a tomar posesión de su Catedral. En tanto que los capellanes, diáconos permanentes, seminaristas castrenses, ministros laicales, religiosas y grupos de pastoral realizaron el acto de obediencia y apoyo al nuevo Obispo Militar.


Cariño, estima y un gracias profundo fueron las razones que congregaron el pasado miércoles en la Catedral Castrense Nuestra Señora de Luján a diversos grupos y movimientos apostólicos, sacerdotes, religiosas, miembros de las fuerzas castrenses y sus familias, así como amigos y personas que conocieron de cerca el trabajo misionero de su guía espiritual en la Diócesis Castrense, Monseñor Gonzalo de Castillo. En este marco amable y familiar se celebró la eucaristía de acción de gracias por los doce años de servicio episcopal dedicado a la atención y acompañamiento espiritual de policía y militares.


Reproducimos saludos de integrantes y colaboradores de la diócesis castrense dedicada a Monseñor Gonzalo.

P. Ignacio Roca, Capellán Castrense

Agradecer a Monseñor Gonzalo que para mí es un gran amigo, un padre y hermano. Yo conocí a monseñor Gonzalo antes de que fuera nombrado obispo castrense, son muchos años de trabajo y servicio dedicados al pueblo de Dios y la atención de militares y policías.

Hna. Filka, superiora en Bolivia. Congregación Hijas de la Misericordia

La gracia que el Señor nos ha concedido de conocer y compartir junto a Monseñor Gonzalo, como comunidad religiosa estamos agradecidas por su labor pastoral que realizamos. Nuestra presencia como comunidad en la diócesis es desde el 2003, llegamos a invitación de él para ayudar en el servicio militar.

Resaltó muchos detalles como pastor, hemos visto su acogida y apertura, su serenidad, el hecho de compartir y comprender nuestra labor, siempre tuvimos mucho dialogo.

Desde un inicio de nuestro servicio lo hemos sentido muy cercano a la comunidad y apoyo incondicional a nuestra labor religiosa.


P. Ruri Joel, Capellán Castrense

Monseñor Gonzalo del Castillo es el segundo obispo militar y el asumido el año 2000 esta tarea. Son doce años que ha conducido el barco de la diócesis y hemos tenido importante avances dentro del ordinariato como ser las misiones marianas que se realizan cada año. El es un pastor que sirve con humildad y nos anima a continuar en este servicio. Le hemos expresado el deseo como presbiterio que no se aleje de nosotros ahora que pasa ha ser emérito sino al contrario toda esa experiencia que tiene porque sin duda tenemos mucho que hacer al interior de las unidades militares y propiamente un pastor un obispo militar como Monseñor Gonzalo deseamos que siga con nosotros.


El lunes 14 de enero 2019 falleció en Cochabamba a horas 18:30, tras ser velado en la Parroquia San Antonio de los padres Carmelitas de Cochabamba , fue trasladado a la Parroquia Virgen del Carmen en La Paz en la zona de Sopocachi, al llegar al Templo el Arzobispo de La Paz, los Obispos Auxiliares, sacerdotes de la orden, del clero Diocesano y feligreses lo recibieron y se ofreció una Eucaristía de Bienvenida, fue velado hasta las 15:00 del miércoles 16 en la que su Eminencia Toribio Cardenal Porco Presidió la acción de gracias, antes de trasladar sus restos mortales a la Catedral Castrense donde fue velado hasta el jueves 17 a las 14:00 Los funerales y el entierro fue Presidido por Monseñor. Fernando Bascopé Obispo Castrense, concelebrado por varios Obispos llegados del interior de país clero castrense, diocesano, religiosos, religiosas, militares y feligreses.

Hoy hace Pascua con el Señor enterrado en el jardín de la Catedral Castrense, que se orienta a la Capilla del Santísimo y el vitral de la Resurrección.

(Fuentes:  ANF y OCD BURGOS )

La misa de 8 días será el miércoles 23 de enero a Hrs. 19:30 en la Parroquia de los Padres Carmelitas, zona de Sopocachi Av. 20 de octubre.

domingo, 6 de enero de 2019

ANGELUS DEL PAPA FRANCISCO FIESTA DE REYES

ANGELUS DEL PAPA FRANCISCO FIESTA DE REYES



En el domingo de la Solemnidad de la Epifanía del Señor, el Santo Padre exhortó a no permitir que los miedos cierren nuestros corazones, para poder experimentar la alegría inmensa de la presencia de Jesús, don para todos los hombres


“Dejémonos iluminar por la luz de Cristo que proviene de Belén”: fue la invitación que dirigió el Santo Padre Francisco a los numerosos fieles, romanos y peregrinos, reunidos en la plaza de San Pedro para escuchar su reflexión sobre el Evangelio y compartir con él rezo del Ángelus, después de la celebración de la Santa Misa que el Pontífice presidió en la Basílica vaticana, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor.
La luz de Cristo, para una nueva vida

La invitación del Profeta Isaías a la ciudad de Jerusalén, a levantarse porque viene la luz, no obstante los sufrimientos sufridos por el pueblo, es una invitación que “hoy resuena también para nosotros que hemos celebrado la Navidad de Jesús y nos anima a dejarnos alcanzar por la luz de Belén” asegura el Papa. “También nosotros estamos invitados a no detenernos en los signos exteriores del acontecimiento, sino a volver a partir de él para recorrer en una nueva forma de vida nuestro camino de hombres y de creyentes”.
No cerrar nuestros corazones a los hermanos necesitados

Francisco evidencia que Jesús, nacido en Belén, “vino para traer salvación a los cercanos y a los lejanos”. Y partiendo del relato del evangelista Mateo, que muestra las diferentes maneras en que se puede encontrar a Cristo y reaccionar a su presencia, Francisco evidencia el miedo de los escribas "de corazón duro" que rechazaban a Jesús, y que representan en nuestros días a quienes “cierran sus corazones a los hermanos y hermanas que necesitan ayuda”.



Los Reyes Magos, abiertos a la “novedad”

El Papa contrapone la experiencia de Herodes, que buscaba su propio beneficio personal y la de los escribas “que no saben mirar más allá de sus propias certezas”, con la de los Reyes Magos, que aun viniendo de lejos y también “lejanos de la fe judía tradicional” se dejan guiar por la estrella y con coraje enfrentan un largo viaje para “conocer la verdad sobre el Mesías”: a ellos, “abiertos a la novedad”, “se les revela la más grande y sorprendente novedad de la historia: Dios hecho hombre”.
Jesús, el don para todos

Los magos vuelven "a su tierra" no sin antes ofrecer a Jesús recién nacido dones simbólicos porque – dice el Papa – “la búsqueda del Señor implica no sólo perseverancia en el camino, sino también generosidad de corazón”. Y vuelven “llevando dentro de sí el misterio de aquel Rey humilde y pobre” dice Francisco, y su experiencia constata “que la salvación ofrecida por Dios en Cristo es para todos los hombres, cercanos y lejanos. No es posible tomar posesión de aquel Niño: Él es un don para todos”.



Una alegría imposible de tener solo para sí mismos

“No permitamos que nuestros miedos cierren nuestros corazones, sino que tengamos el valor de abrirnos a esta luz suave y discreta” exhorta finalmente el Pontífice, para que podamos, “como los Reyes Magos”, experimentar "una alegría grandísima", imposible de guardar para nosotros mismos.

MISA DEL PAPA EN LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

MISA DEL PAPA EN LA EPIFANÍA DEL SEÑOR



El domingo 6 de enero, Fiesta de la Epifanía, “la manifestación del Señor a todas las naciones”; el Papa Francisco presidió la Santa Misa a las 10 de la mañana en la Basílica de San Pedro, a la que asistieron miles de fieles y peregrinos.
Los Reyes Magos en busca de la Estrella

“De esta manera se revela la hermosa realidad de la venida de Dios para todos: cada nación, lengua y población es acogida y amada por Él. El símbolo de esto es la luz, que alcanza e ilumina todo”, explicó el Pontífice en su Homilía haciendo especial hincapié en la figura de los tres Reyes magos de Oriente, quienes en una actitud abierta a las sorpresas de Dios, salieron a buscar al Mesías siguiendo la luz de la estrella: “Lo encontraron, pero no donde ellos pensaban. No en el palacio real de Jerusalén, sino en una humilde morada en Belén”.


Los poderosos no se dieron cuenta

Igualmente, el Santo Padre señaló que la misma paradoja surgió en Navidad, cuando el Evangelio hablaba del censo de toda la tierra en tiempos del emperador Augusto y del gobernador Cirenio (cf. Lc 2,2): “ninguno de los poderosos de la época se dio cuenta de que el Rey de la historia había nacido en su momento”.
Dios ilumina, no deslumbra

La explicación está en que la luz de Dios no va a aquellos que brillan con luz propia. “Dios se propone, no se impone, ilumina, pero no deslumbra”- dijo Francisco- aseverando que siempre hay una gran tentación de confundir la luz de Dios con las luces del mundo.
La Iglesia no es sol, sino luna

“Cuántas veces hemos perseguido los destellos seductores del poder y del protagonismo, convencidos de que estamos haciendo un buen servicio al Evangelio, pero en realidad encendimos las luces en el lado equivocado, porque Dios no estaba allí”, aseguró el Papa; recordando que Jesús es la verdadera estrella del mundo que brilla en humilde amor; y que sólo Él está al centro.

“Cuántas veces, pues, como Iglesia, hemos intentado brillar con nuestra propia luz. Pero no somos el sol de la humanidad. Somos la luna que, a pesar de sus sombras, refleja la luz verdadera, el Señor: Él es la luz del mundo (cf. Jn 9, 5). Él, no nosotros”, afirmó.
Buscar un camino alternativo al mundo

Y en referencia a la conclusión del Evangelio que relata como los Magos de Oriente, habiendo encontrado a Jesús, "regresaron a su país por otro camino". (Mt 2,12); Francisco subraya que se trata de buscar “un camino alternativo al mundo, como el que siguen los que se quedan con Jesús en Navidad: María y José, los pastores y no la vía de los poderosos, como los escribas consultados por Herodes que sabiendo dónde había nacido Jesús no se movieron”.


Imitemos a los Reyes Magos

“No basta con saber dónde nació Jesús, como los escribas, si no llegamos a ese lugar. No basta saber que Jesús nació, como Herodes, si no lo encontramos. Cuando su dónde se convierte en nuestro dónde, su cuándo en nuestro cuándo, su persona en nuestra vida, entonces las profecías se cumplen en nosotros. Entonces Jesús nace dentro de mí y se convierte en un Dios vivo para mí. Hoy estamos invitados a imitar a los Reyes Magos. No discuten, sino que caminan; no se quedan a mirar, sino que entran en la casa de Jesús; no se ponen en el centro, sino que se inclinan ante Él, que es el centro; no se fijan en sus propios planes, sino que están dispuestos a tomar otros caminos”, concluyó el Pontífice.

viernes, 28 de diciembre de 2018

NAVIDAD EN VÍDEO CON EL PAPA FRANCISCO

NAVIDAD EN VÍDEO CON EL PAPA FRANCISCO


En su homilía de la entrañable misa de Nochebuena, el Papa invitó a las personas a cultivar una vida más sencilla.

Francisco reflexionó sobre cómo Jesús muestra el camino para superar el consumismo y el egoísmo de nuestra sociedad. 


FRANCISCO
“El cuerpecito del Niño de Belén propone un modelo de vida nuevo: no devorar y acaparar, sino compartir y dar”. “Ante el pesebre, comprendemos que lo que alimenta la vida no son los bienes, sino el amor; no es la voracidad, sino la caridad; no es la abundancia ostentosa, sino la sencillez que se ha de preservar”.

El Papa explicó que no se puede esperar a Cristo durmiendo acostados en un sofá. Hace falta ser como los pastores, que dejaron su rebaño para ver al Niño Jesús. Hay que ponerse en camino, y arriesgarse, para contar la belleza.

Al día siguiente, como es tradicional, el Papa dio su mensaje y bendición “Urbi et Orbi” para Roma y el mundo. Allí propuso que la Navidad ayude a vivir la fraternidad.

FRANCISCO
“Fraternidad entre personas de toda nación y cultura. Fraternidad entre personas con ideas diferentes, pero capaces de respetarse y de escuchar al otro. Fraternidad entre personas de diversas religiones. Jesús ha venido a revelar el rostro de Dios a todos aquellos que lo buscan”.

El Papa pidió que Israel y Palestina retomen el diálogo y emprendan un viaje de paz para poner fin a un conflicto de 70 años en Tierra Santa.

También pidió mayor empeño internacional para llevar la paz política y social a países como Siria, Yemen y a toda África. Animó a seguir trabajando por la reconciliación en las dos Coreas, en Venezuela y en Nicaragua.

También en su ángelus del 26 de diciembre insistió en este mensaje de perdón. Recordó el ejemplo del primer mártir cristiano, San Esteban, cuya fiesta se celebraba ese día.

FRANCISCO
“Estamos llamados a aprender de él a perdonar, a perdonar siempre. Y no es fácil hacerlo. Lo sabemos todos. El perdón ensancha el corazón, ayuda a compartir, da serenidad y paz”.

Francisco dijo que el perdón se cultiva con la oración. San Esteban enseña que fue capaz de perdonar a sus asesinos porque pedía ayuda al Espíritu Santo y tenía la mirada puesta en Dios.


BENDICIÓN DEL PAPA UTBI ET ORBI

BENDICIÓN DEL PAPA UTBI ET ORBI



Este 25 de diciembre, en su tradicional Mensaje navideño y Bendición “Urbi et Orbi”, el Papa Francisco pidió: “Que en esta Navidad redescubramos los nexos de fraternidad que nos unen como seres humanos y vinculan a todos los pueblos”.


“Como los pastores, que fueron los primeros en llegar a la gruta, contemplamos asombrados la señal que Dios nos ha dado: «Un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lc 2,12)”


Dios es Padre bueno y nosotros somos todos hermanos

Pero, ¿qué nos dice este Niño, que nos ha nacido de la Virgen María? ¿Cuál es el mensaje universal de la Navidad? Nos dice que Dios es Padre bueno y nosotros somos todos hermanos. “Esta verdad – precisó el Pontífice – está en la base de la visión cristiana de la humanidad. Sin la fraternidad que Jesucristo nos ha dado, nuestros esfuerzos por un mundo más justo no llegarían muy lejos, e incluso los mejores proyectos corren el riesgo de convertirse en estructuras sin espíritu”.

Fraternidad entre personas de toda nación y cultura

Por eso, mi deseo de feliz Navidad, indicó el Papa Francisco, es un deseo de fraternidad. Fraternidad entre personas de toda nación y cultura. Fraternidad entre personas con ideas diferentes, pero capaces de respetarse y de escuchar al otro. Fraternidad entre personas de diversas religiones. Jesús ha venido a revelar el rostro de Dios a todos aquellos que lo buscan.


Y el rostro de Dios se ha manifestado en un rostro humano concreto. No apareció como un ángel, sino como un hombre, nacido en un tiempo y un lugar. Así, con su encarnación, el Hijo de Dios nos indica que la salvación pasa a través del amor, la acogida y el respeto de nuestra pobre humanidad, que todos compartimos en una gran variedad de etnias, de lenguas, de culturas…, pero todos hermanos en humanidad.


Nuestras diferencias son una riqueza

Entonces, nuestras diferencias, enfatiza el Papa Francisco, no son un daño o un peligro, son una riqueza. Como para un artista que quiere hacer un mosaico: es mejor tener a disposición teselas de muchos colores, antes que de pocos. La experiencia de la familia nos lo enseña: siendo hermanos y hermanas, somos distintos unos de otros, y no siempre estamos de acuerdo, pero hay un vínculo indisoluble que nos une, y el amor de los padres nos ayuda a querernos. Lo mismo vale para la familia humana, pero aquí Dios es el “padre”, el fundamento y la fuerza de nuestra fraternidad.
Los diferentes rostros de la fraternidad

Que en esta Navidad redescubramos los nexos de fraternidad que nos unen como seres humanos y vinculan a todos los pueblos. Que haga posible que israelíes y palestinos retomen el diálogo y emprendan un camino de paz que ponga fin a un conflicto que ―desde hace más de setenta años― lacera la Tierra elegida por el Señor para mostrar su rostro de amor.

La amada y martirizada Siria

Que el Niño Jesús permita a la amada y martirizada Siria que vuelva a encontrar la fraternidad después de largos años de guerra. Que la Comunidad internacional se esfuerce firmemente por hallar una solución política que deje de lado las divisiones y los intereses creados para que el pueblo sirio, especialmente quienes tuvieron que dejar las propias tierras y buscar refugio en otro lugar, pueda volver a vivir en paz en su patria.

África y Yemen

Pienso en Yemen, con la esperanza de que la tregua alcanzada por mediación de la Comunidad internacional pueda aliviar finalmente a tantos niños y a las poblaciones, exhaustos por la guerra y el hambre.

Pienso también en África, donde millones de personas están refugiadas o desplazadas y necesitan asistencia humanitaria y seguridad alimentaria. Que el divino Niño, Rey de la paz, acalle las armas y haga surgir un nuevo amanecer de fraternidad en todo el continente, y bendiga los esfuerzos de quienes se comprometen por promover caminos de reconciliación a nivel político y social.

La Península coreana

Que la Navidad fortalezca los vínculos fraternos que unen la Península coreana y permita que se continúe el camino de acercamiento puesto en marcha, y que se alcancen soluciones compartidas que aseguren a todos el desarrollo y el bienestar.

La amada Ucrania

Que el Señor que nace dé consuelo a la amada Ucrania, ansiosa por reconquistar una paz duradera que tarda en llegar. Solo con la paz, respetuosa de los derechos de toda nación, el país puede recuperarse de los sufrimientos padecidos y reestablecer condiciones dignas para los propios ciudadanos. Me siento cercano a las comunidades cristianas de esa región, y pido que se puedan tejer relaciones de fraternidad y amistad.

Centro América y Venezuela

Que este tiempo de bendición le permita a Venezuela encontrar de nuevo la concordia y que todos los miembros de la sociedad trabajen fraternalmente por el desarrollo del país, ayudando a los sectores más débiles de la población.

Que delante del Niño Jesús, los habitantes de la querida Nicaragua se redescubran hermanos, para que no prevalezcan las divisiones y las discordias, sino que todos se esfuercen por favorecer la reconciliación y por construir juntos el futuro del país.

Las comunidades minoritarias

Deseo recordar a los pueblos que sufren las colonizaciones ideológicas, culturales y económicas viendo lacerada su libertad y su identidad, y que sufren por el hambre y la falta de servicios educativos y sanitarios.

Dirijo un recuerdo particular a nuestros hermanos y hermanas que celebran la Natividad del Señor en contextos difíciles, por no decir hostiles, especialmente allí donde la comunidad cristiana es una minoría, a menudo vulnerable o no considerada. Que el Señor les conceda ―a ellos y a todas las comunidades minoritarias― vivir en paz y que vean reconocidos sus propios derechos, sobre todo a la libertad religiosa.
NOCHE BUENA CON EL PAPA FRANCISCO

NOCHE BUENA CON EL PAPA FRANCISCO


El canto de la Calenda resonó fuerte en la Basílica de San Pedro: fue el canto del Anuncio gozoso del nacimiento de nuestro Salvador, el pregón de Navidad, la buena noticia de Dios que asume la realidad de nuestra carne. La homilía del Papa en la Santa Misa de Nochebuena, comenzó situándose en la “subida” de María y José hacia Belén. Esta noche – dijo el Papa – también nosotros subimos a Belén para descubrir el misterio de la Navidad.

El Romano Pontífice desarrolló su homilía en torno al lugar que vio nacer a Jesús en nuestro mundo, dividiéndola en dos partes: en la primera de ellas habló del significado del nombre Belén, es decir, la “casa del Pan”, mientras que en la segunda habló de Belén como “ciudad de David”.
Belén, la “casa del pan”

«En esta ‘casa’ – dijo - el Señor convoca hoy a la humanidad. Él sabe que necesitamos alimentarnos para vivir. Pero sabe también que los alimentos del mundo no sacian el corazón».

Francisco señaló que en la "casa del pan", Dios nace en un pesebre, y esto es como si nos dijera: “Aquí estoy para ustedes, como su alimento”. Jesucristo “no toma, sino que ofrece el alimento”, explicó. No da “algo”, sino que “se da a sí mismo”. Según el Sucesor de Pedro, este lugar es “el punto de inflexión” que cambia “el curso de la historia”.
El cuerpecito del Niño de Belén, un modelo de vida nuevo

En Belén Dios se hace pequeño para ser nuestro alimento: “Él sabe que necesitamos alimentarnos todos los días”, dijo el Papa Francisco, precisando que en ello descubrimos que Dios “no es alguien que toma la vida, sino Aquel que da la vida”:

«Al hombre, acostumbrado desde los orígenes a tomar y comer, Jesús le dice: ‘Tomad, comed: esto es mi cuerpo’ . El cuerpecito del Niño de Belén propone un modelo de vida nuevo: no devorar y acaparar, sino compartir y dar. Dios se hace pequeño para ser nuestro alimento. Nutriéndonos de él, Pan de Vida, podemos renacer en el amor y romper la espiral de la avidez y la codicia».
Amor, caridad y sencillez alimentan la vida

«Desde la ‘casa del pan’, - prosiguió el Papa - Jesús lleva de nuevo al hombre a casa, para que se convierta en un familiar de su Dios y en un hermano de su prójimo. Ante el pesebre, comprendemos que lo que alimenta la vida no son los bienes, sino el amor; no es la voracidad, sino la caridad; no es la abundancia ostentosa, sino la sencillez que se ha de preservar».
Del pesebre al cenáculo Dios se dona a nosotros

Como el Señor “sabe que necesitamos alimentarnos todos los días”, se ha ofrecido a nosotros "todos" los días de su vida, "desde el pesebre de Belén al Cenáculo de Jerusalén”:

«Todavía hoy, en el altar, se hace pan partido para nosotros: llama a nuestra puerta para entrar y cenar con nosotros. En Navidad recibimos en la tierra a Jesús, Pan del cielo: es un alimento que no caduca nunca, sino que nos permite saborear ya desde ahora la vida eterna».
La vida de Dios corre en las venas de la humanidad

El Santo Padre recordó que en Belén descubrimos que “la vida de Dios corre por las venas de la humanidad” y, “si la acogemos, la historia cambia a partir de cada uno de nosotros”. Esto porque “cuando Jesús cambia el corazón, el centro de la vida ya no es mi 'yo', hambriento y egoísta, sino Él, que nace y vive por amor”.
¿Cuál es mi alimento? ¿Necesito tantas cosas?

En este día en que muchos cristianos hacen un “balance” interior del año que está por terminar, el día en que conmemoramos y celebramos el nacimiento de nuestro Salvador, el Romano Pontífice invitó a hacernos algunas preguntas, guiándonos ante la imagen del pesebre, para reflexionar:

«Al estar llamados esta noche a subir a Belén, casa del pan, preguntémonos: ¿Cuál es el alimento de mi vida, del que no puedo prescindir?, ¿es el Señor o es otro?»

«Después, entrando en la gruta, individuando en la tierna pobreza del Niño una nueva fragancia de vida, la de la sencillez, preguntémonos: ¿Necesito verdaderamente tantas cosas, tantas recetas complicadas para vivir? ¿Soy capaz de prescindir de tantos complementos superfluos, para elegir una vida más sencilla? En Belén, junto a Jesús, vemos gente que ha caminado, como María, José y los pastores. Jesús es el Pan del camino».
¿Parto mi pan con quien no tiene?

A Jesús, siguió diciendo el Papa, “no le gustan las digestiones pesadas, largas y sedentarias, sino que nos pide levantarnos rápidamente de la mesa para servir, como panes partidos por los demás”. Por ese motivo preguntó aún:

“En Navidad, ¿parto mi pan con el que no lo tiene?»
Belén, la ciudad de David

En la segunda parte de la homilía el Santo Padre se centró en la figura de David, joven pastor elegido por Dios para ser pastor y guía de su pueblo, y recordó que “en Navidad, en la ciudad de David, los que acogen a Jesús son precisamente los pastores”.
Nuestro Pastor todo lo vence

Francisco recordó que los pastores en aquella noche “se llenaron de gran temor”, pero allí estaba el ángel, que les dijo «No temáis»:

«Resuena muchas veces en el Evangelio este no temáis: parece el estribillo de Dios que busca al hombre. Porque el hombre, desde los orígenes, también a causa del pecado, tiene miedo de Dios: ‘me dio miedo […] y me escondí’, dice Adán después del pecado. Belén es el remedio al miedo, porque a pesar del ‘no’ del hombre, allí Dios dice siempre ‘sí’: será para siempre Dios con nosotros. Y para que su presencia no inspire miedo, se hace un niño tierno. No temáis: no se lo dice a los santos, sino a los pastores, gente sencilla que en aquel tiempo no se distinguía precisamente por la finura y la devoción. El Hijo de David nace entre pastores para decirnos que nadie estará jamás solo; tenemos un Pastor que vence nuestros miedos y nos ama a todos, sin excepción».
Los pastores vigilan la venida del señor y actúan

Haciendo una aproximación entre los pastores y nosotros, es decir, con los pastores del hoy que vamos al encuentro de Jesús, Francisco recordó el modo en que los pastores de entonces van a su encuentro, es decir, para señalarnos cuál debe ser nuestra actitud hoy. Pero el Papa también puso en guardia sobre la inactividad en la que se puede caer si lo esperamos en el sofá:

«Los pastores de Belén nos dicen también cómo ir al encuentro del Señor. Ellos velan por la noche: no duermen, sino que hacen lo que Jesús tantas veces nos pedirá: velar. Permanecen vigilantes, esperan despiertos en la oscuridad, y Dios ‘los envolvió de claridad’. Esto vale también para nosotros. Nuestra vida puede ser una espera, que también en las noches de los problemas se confía al Señor y lo desea; entonces recibirá su luz. Pero también puede ser una pretensión, en la que cuentan solo las propias fuerzas y los propios medios; sin embargo, en este caso el corazón permanece cerrado a la luz de Dios. Al Señor le gusta que lo esperen y no es posible esperarlo en el sofá, durmiendo. De hecho, los pastores se mueven: ‘fueron corriendo’, dice el texto. No se quedan quietos como quien cree que ha llegado a la meta y no necesita nada, sino que van, dejan el rebaño sin custodia, se arriesgan por Dios. Y después de haber visto a Jesús, aunque no eran expertos en el hablar, salen a anunciarlo, tanto que «todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores».
Correr el riesgo por Jesús es un acto de amor

«Esperar despiertos, ir, arriesgar, comunicar la belleza: son gestos de amor. El buen Pastor, que en Navidad viene para dar la vida a las ovejas, en Pascua le preguntará a Pedro, y en él a todos nosotros, la cuestión final: ‘¿Me amas?’ (Jn 21,15). De la respuesta dependerá el futuro del rebaño. Esta noche estamos llamados a responder, a decirle también nosotros: ‘Te amo’. La respuesta de cada uno es esencial para todo el rebaño».
Será Navidad cuando podré decirte....

La exhortación final del Papa en esta Navidad 2018 fue de ir hacia Belén como lo hicieron los pastores. Y aunque el camino, “también hoy, es en subida”, se debe “superar la cima del egoísmo”:

«Es necesario no resbalar en los barrancos de la mundanidad y del consumismo», dijo. Y concluyó:

«Quiero llegar a Belén, Señor, porque es allí donde me esperas. Y darme cuenta de que tú, recostado en un pesebre, eres el pan de mi vida. Necesito la fragancia tierna de tu amor para ser, yo también, pan partido para el mundo. Tómame sobre tus hombros, buen Pastor: si me amas, yo también podré amar y tomar de la mano a los hermanos. Entonces será Navidad, cuando podré decirte: 'Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo'».

En el final de la celebración, como todos los años, el Santo Padre Francisco llevó la imagen del Niño Jesús hacia el pesebre situado en el interior de la Basílica Vaticana.