|
BREVE HISTORIA DEL SEMINARIO
SAN JERONIMO
El Seminario en la Colonia
El Seminario San Jerónimo nace en la época
de la Colonia. Su fundación se remonta a los primeros años
de la creación de la Diócesis de La Paz, con su primer
Obispo, Domingo Valderrama, en 1610, quien instituyó este
centro bajo la advocación de San Jerónimo, llamándolo
en ese momento "Seminario Conciliar San Jerónimo".
El mismo inicia sus actividades con seis alumnos, siendo su premier
Rector el Padre Ortiz Velasco.
El Seminario primitivo
El Obispo Feliciano de la Vega fue el tercero de la serie episcopal
en la Diócesis de La Paz, y declara que el 12 de marzo de
1635 que el Seminario fuera totalmente destruido. Por entonces,
el mismo funcionaba en la Casa de los Jesuitas con doce seminaristas.
El 12 de marzo de 1936 se restablece el Seminario por orden y en
acatamiento a las disposiciones del Concilio de Trento
Las Constituciones del Seminario fueron dadas por el Obispo Feliciano
de la Vega y rigieron hasta 1645. Con el nombramiento del nuevo
Obispo Salvador las mismas fueron cambiadas. El nuevo ordenamiento
señalaba que todos alumnos fueran internos y el fin del Seminario
era preparar candidatos al sacerdocio y ocuparlos plenamente en
el servicio de la catedral, donde debían perfeccionar su
espíritu clerical, acostumbrarse y adiestrarse en las prácticas
rituales del culto.
Por consiguiente, los estudios de se entonces abarcaban el latín,
Gramática, Filosofía, Teología Moral, Derecho
Canónico y Liturgia. En 1767, con la expulsión de
los Jesuitas, el Seminario fue nuevamente clausurado.
Con el estallido de la Revolución del 16
de julio 1809, sobrevino la total postración del Seminario
y el edificio fue ocupado por las milicias patrióticas, teniendo
que ser nuevamente clausurado. En 1817, el nuevo Rector, José
Manuel Indaburo, restaura el Seminario. En 1820 el Seminario cuenta
con 66 seminaristas.
El Seminario en la República
El Libertador Simón Bolívar por decreto de 20 de
diciembre de 1825 clausuró el Seminario San Jerónimo
y mando que los seminaristas se concentraran en el Seminario de
Chuquisaca, declarándolo Seminario Central.
Después de cuatro años, y por disposición
del Presidente, Mariscal Andrés de Santa Cruz, este Seminario
reinicia sus actividades en La Paz, conducido por los Padres Dominicos.
En 1841 suspende sus actividades a consecuencia de la guerra Perú
- Bolivia, porque sus ambientes fueron destinados para cuartel.
En 1843 nuevamente es reabierto.
En 1853 es nuevamente clausurado, otra vez por la indisciplina de
los estudiantes.
A causa de la revolución de La Paz, nuevamente fue clausurado
en 1857.
Hacia el año 1859, bajo la dictadura de José
María Linares, se inicia un nuevo período de vida
en los Seminarios de la República, devolviendo a los sacerdotes
diocesanos su administración. El plan de Estudios era impuesto
por el Presidente de la República. En el Seminario se dará
la instrucción secundaria y superior.
En 1869, por decreto del Presidente Mariano Melgarejo, el Seminario
fue trasladado a la casa del Obispo Remigio La Santa.
En 1910, el Seminario estaba bajo el poder del Obispo Nicolás
Armentia, quien fue el impulsor para que saliera adelante. Se solicita
al Obispo Sieffert, el retorno del Seminario al Clero diocesano,
porque los Lazaristas anuncian su retiro el 3 de noviembre de 1925,
haciendo la entrega del Seminario el 3 de enero de 1926 al clero
secular. Más tarde los Salecianos también toman la
responsabilidad de la formación de los seminaristas.
En 1965 se inaugura al Seminario Nacional San José y todos
los seminaristas de La Paz van a Cochabamba.
Reapertura definitiva del Seminario Mayor San Jerónimo
La nueva reapertura se da en 1979 con el nombre de Seminario Mayor
San Jerónimo, durante la gestión de Monseñor
Jorge Manrique Hurtado, Arzobispo de la Arquidiócesis de
Nuestra Señora de La Paz y su Auxiliar, Monseñor Julio
Terrazas, en base a un grupo de jóvenes que se fueron preparando
en lagunas parroquias de la ciudad desde 1976. Los que dirigieron
el Seminario fueron: Mons. Julio Terrazas y los Padres Carlos Pezzota,
Adolfo Scaramuzza, Luis Casey, Oscar Aparicio, entre otros.
|