
“Para vivir dignamente, es importante asegurar la vida, es importante eliminar todo indicio de muerte, de odio, rencor, venganza. Pero en estos momentos, tenemos que estremecernos frente a la noticia de la familia que ayer (jueves) fue eliminada en la carretera (un accidente que dejó siete muertos), tenemos que estremecernos frente a la forma en que se eliminó al hermano periodista en La Paz (David Niño de Guzmán), frente a los signos de guerra cada vez más violenta en algunos pueblos del mundo”.
Santa Cruz, 22 de abril de 2011 (eldeber).- Un llamado a detener
la violencia y buscar la paz y la justicia sin exclusiones. Ése fue el mensaje
central del cardenal católico Julio Terrazas, que presidió ayer la celebración
de la Pasión de Cristo, en el atrio de la Basílica Menor de San Lorenzo, en
Santa Cruz de la Sierra.
El Viernes Santo congregó a miles de fieles desde el mediodía, aunque alcanzó
su mayor convocatoria durante la procesión con el Santo Sepulcro.
El Cardenal, en medio de fuertes ráfagas de viento que golpeaban el micrófono,
pidió a la población alimentar la fe y esperanza de un futuro que pueda superar
el odio y la violencia que se vive actualmente.
“Para vivir dignamente, es importante asegurar la vida, es importante eliminar
todo indicio de muerte, de odio, rencor, venganza. Pero en estos momentos,
tenemos que estremecernos frente a la noticia de la familia que ayer (jueves)
fue eliminada en la carretera (un accidente que dejó siete muertos), tenemos
que estremecernos frente a la forma en que se eliminó al hermano periodista en
La Paz (David Niño de Guzmán), frente a los signos de guerra cada vez más
violenta en algunos pueblos del mundo”.
“Nos duele todo lo que es muerte, dolor e inseguridad, no podemos aplaudir a
aquellos que maquinan para quitar la vida”, destacó Terrazas al ratificar el
clamor de la población por la paz.
LA JUSTICIA. También pidió más justicia en el país, recordando que así como
Jesucristo fue mal juzgado hasta ser crucificado “por la envidia, la maldad y
el orgullo de un grupo de fariseos y de gente que se creían dueños del poder
absoluto”, hoy muchas veces se repite esta escena.
En medio de la devoción de la gente, puso énfasis en la necesidad de revivir la
fe en Cristo, sin negarlo frente a aquellos que se “burlan” de él y “sin
devolver la burla ni esos términos que van pareciéndose cada vez más a una
exclusión total de Dios de la vida”.
La celebración, en la que también participó el obispo Braulio Sáez, fue
precedida, desde las 12.00, por la Meditación de las Siete Palabras, a cargo de
un grupo de sacerdotes.
En el momento de la adoración de Cristo en la cruz y la eucaristía, un numeroso
grupo de ministros de la Iglesia colaboró recorriendo entre la multitud con
pequeñas cruces y las hostias para evitar caos. A las 18.40, se inició la
procesión de las imágenes de la cruz.
Para destacar
El mensaje del Jefe de la Iglesia Católica boliviana fue seguido por una
multitud.
Las procesiones y ceremonias religiosas se replicaron en todo el territorio
nacional.
La Iglesia se hizo eco del pedido de esclarecer la muerte del periodista David
Niño de Guzmán.

El TIPNIS se ha convertido en un problema entre el gobierno y las organizaciones indígenas. Por lo tanto.