“Las versiones son contradictorias, deja muchas dudas en nuestro criterio (el informe de) la Policía, porque aduce que en el momento de la balacera, que ocurrió a las 02.30, se encontraba una patrulla de Umopar (Unidad Móvil de Patrullaje Rural) con siete policías, que supuestamente estaba rodeada de tres vehículos, luego habría pasado una segunda patrulla de la Policía también con siete policías, entonces hay ya 14 uniformados implicados y (no sólo siete, que fueron suspendidos)”, dijo Cabrera, en declaraciones a la Red Erbol.
Santa Cruz, 9 de abril de 2011.- (Erbol).-
El representante del Defensor del Pueblo en Santa Cruz, Hernán Cabrera, afirmó
hoy que encontraron contradicciones en el informe de la Policía sobre la
sangrienta balacera registrada el pasado miércoles en la carretera
Cochabamba-Santa Cruz, a la altura del municipio de Yapacaní, donde un adolescente murió baleado y
otros cinco civiles resultaron heridos.
“Las versiones son contradictorias, deja
muchas dudas en nuestro criterio (el informe de) la Policía, porque aduce que
en el momento de la balacera, que ocurrió a las 02.30, se encontraba una
patrulla de Umopar (Unidad Móvil de Patrullaje Rural) con siete policías, que
supuestamente estaba rodeada de tres vehículos, luego habría pasado una segunda
patrulla de la Policía también con siete policías, entonces hay ya 14
uniformados implicados y (no sólo siete, que fueron suspendidos)”, dijo
Cabrera, en declaraciones a la Red Erbol.
Indicó que también según la Policía, la
segunda patrulla habría lanzado sólo una granada de gas, para dispersar a los
civiles, que eran aparentemente unos 30, pero esta gente ya no habría estado
sólo en tres vehículos sino en unos siete u ocho motorizados.
Luego los efectivos antidroga habrían
percibido un tiroteo, pero extrañamente sólo en el lado de los civiles, por lo
que en sus dos patrullas supuestamente huyeron raudamente al cuartel de Bulo
Bulo, agregó el represente del Defensor, quien estuvo en Yapacaní un día después del hecho, acompañando a la
familia del fallecido en el entierro del adolescente Ricardo Cruz de 16 años y
luego se entrevistó con el Comandante de Umopar, Pastor Orellana.
“También dicen que en el vehículo donde
estaba el joven Ricardo Cruz se encontraría cargamento de cocaína o
precursores”, afirmó Cabrera.
Señaló que además le parece paradójico que
ninguna de esas 30 personas, que supuestamente estaban en el momento de la
refriega, haya socorrido al menor. Supuestamente todos los civiles se fueron
del lugar olvidándose de la víctima, que se estaba desangrando, por un impacto
de bala en la cabeza.
“Entonces, primero nadie de esas 30 personas
ayudó al menor, ni hizo ninguna acción, además ahora está desaparecido ese
vehículo donde murió, no hay ni rastro del motorizado, no es celular para
desaparecer así, es como si la tierra se lo hubiera tragado”, dijo. La hermana
del menor encontró el cuerpo sin vida al interior del motorizado a las 03.30 y
no había nadie que lo ayude a rescatarlo, por lo que el cadáver seguía al
interior de vehículo hasta las 10.00.
Además, la familia del muerto aseguró que
eran cuatro ciudadanos que estaban yendo en el motorizado a pescar, en el
trayecto se le cruzó raudamente un vehículo y de la parte trasera de ese
motorizado empezaron a disparar, sin previo aviso, ni decir, un alto, sostuvo
cabrera.
Sin embargo, esta familia no presentó hasta
el momento ninguna denuncia sobre el crimen, porque al menos la hermana del
fallecido y la madre indicaron que tienen miedo. También en la misma línea, el
comandante de Umopar, Pastor Orellana, indicó que hay temor de parte de los
uniformados de ingresar a la zona de la balacera.
Por lo que Cabrera pidió al fiscal de
Distrito de Santa Cruz, Isabelino Gómez, trasladar el caso a la capital cruceña
o al menos a la ciudad de Montero.
Asimismo, estas versiones contradictorias
fueron plasmadas en un informe, con muchas preguntas, interrogantes o dudas sobre
lo ocurrido. El mismo fue presentado por el Defensor al fiscal de Distrito de
Santa Cruz.
“Este caso obviamente pone entre dicho la
acción policial en la lucha contra el narcotráfico, que debería resguardar la
vida de los pobladores”, puntualizó.

El TIPNIS se ha convertido en un problema entre el gobierno y las organizaciones indígenas. Por lo tanto.