
La funcionaria, de nacionalidad sudafricana,
cerró este martes cinco días de reuniones en Bolivia con una rueda de prensa en
la que pidió al presidente Morales ajustar algunas de las recientes leyes “a
los estándares internacionales”, y que se aplique un debido proceso en juicios que
involucran a opositores políticos.
Pillay indicó que si bien necesario superar
el impasse con respecto a los retrasos en la administración de justicia, ahora
es el momento de comenzar la selección de candidatos de manera urgente con el
fin de asegurar la independencia del Poder Judicial.
“Uno de los tres pilares de una sociedad
democrática es un poder judicial independiente, eso es lo que pongo en énfasis
para Bolivia, el respeto por el estado de derecho y juicio justo”, remarcó la
Alta Comisionada de las Naciones Unidas.
La Paz, 16 de noviembre de
2010 (Erbol).- La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos, Navanethem Pillay, afirmó este martes que los indígenas bolivianos
continúan excluidos por la falta de acceso a la justicia y la amplia impunidad
que existe en los casos de violación de sus derechos. A su vez, destacó la
vigencia de la Ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación, para cuya
aplicación pidió al gobierno de Evo Morales un sistema judicial independiente
que garantice el debido proceso de quienes sean enjuiciados por transgredir
dicha norma.
La funcionaria, de nacionalidad sudafricana,
cerró este martes cinco días de reuniones en Bolivia con una rueda de prensa en
la que pidió al presidente Morales ajustar algunas de las recientes leyes “a
los estándares internacionales”, y que se aplique un debido proceso en juicios que
involucran a opositores políticos.
Pillay indicó que si bien necesario superar
el impasse con respecto a los retrasos en la administración de justicia, ahora
es el momento de comenzar la selección de candidatos de manera urgente con el
fin de asegurar la independencia del Poder Judicial.
“Uno de los tres pilares de una sociedad
democrática es un poder judicial independiente, eso es lo que pongo en énfasis
para Bolivia, el respeto por el estado de derecho y juicio justo”, remarcó la
Alta Comisionada de las Naciones Unidas.
De esta manera contestó a la pregunta que
realizó una periodista en sentido de que el presidente Evo Morales había nombrado a la fecha a las
máximas autoridades de justicia en el país, razón por lo que enfatizó la
representante de la ONU que en el
proceso ejecutado a cualquier persona que vulnere la ley debe existir la
imparcialidad.
“Para proteger la legítima libertad de
expresión y para diferenciarla de las expresiones que incitan al odio y
violencia, la ley internacional requiere que las limitaciones sean estipuladas
por ley, que sean definidas de forma clara y precisa y que sean implementadas
por un ente independiente”, recalcó.
Pillay reconoció que una ley contra las
prácticas racistas y discriminatorias representa un avance histórico para el
país y reveló que la aprobación de una norma de esas características fue
solicitada en su momento al Estado boliviano por las Naciones Unidas.
No obstante, al referirse a la discrepancia
entre gobierno, las organizaciones de periodistas y medios de comunicación,
manifestó que existe un riesgo legal importante en el país si no se reglamenta
de manera adecuada la norma antirracismo.
“La prohibición de ideas racistas si no está
adecuadamente regulada puede afectar el derecho a la libertad expresión, (es
más) la ley internacional requiere que los Estados castiguen el racismo y la
discriminación racial, el discurso racista, de odio e incitación a la
violencia, los cuales son inaceptables en una sociedad democrática”, aseveró.

El TIPNIS se ha convertido en un problema entre el gobierno y las organizaciones indígenas. Por lo tanto.