
Jesús se transforma para mostrarnos que El es realmente Dios, Hijo venido al mundo para enseñarnos el camino, para mostrarnos como debemos vivir, pare mostrarnos la forma de hacerle caso, es una prueba de la dignidad de Jesús. Si este hecho no pasaba, El pasaba como una persona más. Una persona importante, que dice cosas que a veces no le gusta a la gente; que unos le sigue y al final le persiguen e inclusive lo matan. No se habían dado cuenta que era el Hijo de Dios. Pero sus discípulos si lo saben. Ahí en el monte se mostró como Dios.
Homilía de Mons. Edmundo Abastoflor, Arzobispo de La Paz.
La Paz, 6 de agosto de 2010.- Parece una coincidencia providencial, en la Iglesia vivimos la fiesta de la transfiguración del Señor y hoy celebramos el 6 de agosto fiesta de la independencia de Bolivia.
Vimos con mucho detalle como se proclama la Palabra de Dios, con mucha reverencia, Con esta ceremonia se proclama la Palabra de Dios.
Para nosotros la Palabra de Dios es importante, Hoy nos relata el Evangelio que Jesús lleva a tres discípulos, los lleva a una cima y se transfigura. Es decir, cambia profundamente, sus vestidos se vuelve blanco, como del sol. A su lado están Moisés y Elías.
Jesús se transforma para mostrarnos que El es realmente Dios, Hijo venido al mundo para enseñarnos el camino, para mostrarnos como debemos vivir, pare mostrarnos la forma de hacerle caso, es una prueba de la dignidad de Jesús. Si este hecho no pasaba, El pasaba como una persona más. Una persona importante, que dice cosas que a veces no le gusta a la gente; que unos le sigue y al final le persiguen e inclusive lo matan. No se habían dado cuenta que era el Hijo de Dios. Pero sus discípulos si lo saben. Ahí en el monte se mostró como Dios.
Jesús no quiere venir con rayos y truenos, sino que viene en lo sencillo, y quiere que creamos en el porque su evangelio es una cosa humana. Este misterio de la transfiguración y el 6 de agosto día de la independencia, nos esta mostrando algo importante. Que Dios quiere estar con nosotros que ese evangelio que escuchamos es verdad. Nos dice es verdad crean en mi palabra, crean en mi mensaje. Yo he venido para ayudarles a ustedes, para darles una vida que valga la pena. He venido para que entiendan que Dios es nuestro padre y que todos somos hermanos.
Todos debemos de apoyarnos aunque haya formas y modos de vidas diferentes, de pueblos y razas. Todos estamos llamados a complementarnos entre orureños, paceños, chapacos, cambas, aymaras, quechuas y todos, todos somos hijos de Dios. Jesús nos dice, créanme soy el Hijo de Dios. Y les llama a ustedes para que construyan el verdadero cambio que tiene que empezar en nuestro espíritu, aceptando a Dios y nuestros hermanos.
Nos dice: Créanme soy el Hijo Dios, he venido a ayudarles, quiero que sientan en su corazón y reconozcan a Dios. Y se reconozcan como hermanos.
La segunda idea, esta expresada en su rostro brillante, como si estaría en el cielo, con Elías y Moisés, es para decirnos, ese también es el destino de ustedes. Ustedes también así se van a transformarse. Con la muerte empieza la vida a lada de Dios. Ustedes están llamados a esa transformación. Al final caminen en esa dirección. No se dejen confundir, por pensamientos, ideologías que les apartan de nuestro Dios.
Nuestro Dios esta por encima de todos los dioses, por encima de la luna, sol, la madre tierra. Por encima de todos está nuestro Dios. Él, que se sienta en su trono, es para abrir sus libros y ver nuestras vidas y ver si están nuestras vidas.
Nos dirá vengan benditos de mi padre, que cuando tuve hambre, me dieron de comer, tuve ser me dieron de beber, estuve preso y me visitaron, estuve enferme y me curaron estuve de frio y abrigaron. Cuando el señor nos busque, por nuestras buenas obras, nos preguntará si les hemos tratado como hermanos o como enemigos peleando.
Hoy, día de la Transfiguración del Señor y el 6 de agosto día de nuestra patria. Nos damos cuenta que nos faltan muchas cosas. Una persona decía; “No hay nada que festejar” y tiene razón en parte, Porque nos falta mucho mas, como cristianos, como creyentes, nos falta muchos, como pueblo, como diferentes culturas, que nos falta vivir, trabajar juntos y trabajar con otros. Para caminar a esa meta que nos señala el Señor, vivir esa vida plena.
Por eso en este día de la patria, pongamos nuestras vidas en manos de Dios, que como nos dice un antiguo santo. San Agustín, “todo lo tenemos de Dios, pongamos nuestra vida en manos de Dios”.
Pongamos la vida de cada hermano y hermana, que hoy han querido venir a esta celebración. Pongamos la vida de nuestros hermanos que hoy se acuerdan de nuestra tierra, de los que más sufren, de los que no tienen para comer, de los enfermos, encarcelados, pobres. Pongamos la vida en manos de Dios. También pongamos la vida de nuestras autoridades, en manos de Dios que tienen la responsabilidad de guiar a nuestro pueblo. Para que nuestro pueblo camine con esa luz de la transfiguración, para que un día podamos vivir días de progreso y decir, que lindo es Bolivia, vale la pena vivir en esta tierra. Pero además sobre todo por que sus hijos, los habitantes de nuestra patria, vivimos como hermanos y trabajamos para el progreso y caminamos hacia Dios.
Todo lo hemos recibido de Dios, pongamos en Manos de Nuestro Dios.
Que así sea.

Usted piensa que los Representantes de la Iglesia Católica deben preocuparse por el bien común y expresarse sobre la realidad Boliviana.