
Quiero unirme a esta alegría de los 50 anos. Hay más cosas que se han hecho de las que se pueden decir. La hermandad se ha convertido en un símbolo experimentado de que es posible vivir el mandamiento del amor, que es característico de quienes quieren comprometerse en la construcción del Reino de Dios.
Creo que esa chispa que comenzó hace 50 años ya se ha convertido en una fogata, una fogata de amor, de entrega, de respeto y creo que esto no tenemos que ocultarlo en momentos que necesitamos dar signos de unidad, signos de comunión, de saber que como hermanos podemos ir muy lejos y vencer distancias que nos separan de poder estrechar la mano del hermano. Así que con ánimo adelante sin desfallecer.
Para cardenal Julio Terrazas, Arzobispo de Santa Cruz y Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, la chispa de hermandad que empezó hace 50 años entre Bolivia y Alemania es ahora una fogata de amor, entrega y respeto que no se puede ocultar en momentos que nuestros países necesitan tanto de testimonios de unidad.
Con estas palabras ha saludado el Cardenal Terrazas esta mañana a los 700 participantes que estos días se congregan en Sucre, teniendo como sede la Villa Bolivariana y que durante esta Jornada profundizarán los 5 temas jubilares: educación y formación, ecología y medio ambiente, comercio justo, participación ciudadana y misión y espiritualidad. A continuación un fragmento de las palabras del Cardenal Julio Terrazas.
Este testimonio hay que resaltarlo para que esto crezca cada día más. A Miguel le gusta el símbolo de los cántaros, será por la chicha me imagino y en el video Mons. Sáinz decía que hay que llenar esos cántaros para celebrar los 50 años.
Quiero unirme a esta alegría de los 50 anos. Hay más cosas que se han hecho de las que se pueden decir. La hermandad se ha convertido en un símbolo experimentado de que es posible vivir el mandamiento del amor, que es característico de quienes quieren comprometerse en la construcción del Reino de Dios.
Creo que esa chispa que comenzó hace 50 años ya se ha convertido en una fogata, una fogata de amor, de entrega, de respeto y creo que esto no tenemos que ocultarlo en momentos que necesitamos dar signos de unidad, signos de comunión, de saber que como hermanos podemos ir muy lejos y vencer distancias que nos separan de poder estrechar la mano del hermano. Así que con ánimo adelante sin desfallecer.
Celebramos ahora los 50 años y qué bueno es recordar las palabras de Juan Pablo II cuando nos invitaba a recordar el pasado con gratitud, hay que recordar a quienes iniciaron este camino con gratitud, hay que recordarles constantemente y agradecerles. hermanos de ambos lados que soñaron ya que ahora se tiene un sueño realizado.
Hay que mirar el pasado con gratitud, pero el presente hay que vivirlo con pasión, hoy no es posible las medias tintas, hoy tenemos que apasionarnos con el amor de Cristo, tenemos que ser capaces de entusiasmarnos con el amor de Cristo. El amor de Cristo es un amor de verdad, que se lo siente y se lo puede poner en práctica.
Pero también hay que mirar el futuro, y el Papa recordaba que el futuro hay que mirarlo con ilusión, las amenazas de las tinieblas jamás pueden vencer la grandeza del amor de Cristo. Por eso es que el signo de la hermandad se presenta como una luz para los pueblos y personas egoístas que no quieren compartir, que no quieren darse a conocer, que no quieren estrechar la mano del otro.
Queridos jóvenes, para nosotros que miramos el porvenir con ilusión se hace una constante ver si son los pobres los que asuman las banderas de la hermandad. Por eso es que esta hermandad irá mucho más allá de lo que se ha programado para esta celebración. Un signo grande, hermoso, atrayente capaz de convencernos de que es posible ser hermanos por en medio de tantos egoísmos.
Otra vez ánimo, cumplan todo esto y que el Señor les bendiga.

Usted piensa que los Representantes de la Iglesia Católica deben preocuparse por el bien común y expresarse sobre la realidad Boliviana.