
Más de 15 mil danzarines agrupados en 65 fraternidades folklóricas se caracterizaron también por el colorido, brillo y bordado de los trajes, además de la belleza y donaire de las bailarinas mientras que los varones mostraron toda su fuerza y energía en los pasos de baile que ejecutaron.
Quillacollo, 14 de agosto de 2009.- La elegancia de las morenas, la gracia
de los caporales, habilidad de los tinkus, morenadas, tobas, suri sicuris y la
fuerza de los pujllay, entre las muchas danzas, realzaron la Entrada Folklórica
ayer en el municipio de Quillacollo, durante su recorrido de aproximadamente
siete kilómetros.
Pero, sobre todo se puso énfasis en la majestuosidad de la diablada, este año a
raíz del conflicto de patrimonio cultural con el Perú por esta danza. Los
comentaristas y periodistas de los diferentes medios de comunicación que
hicieron la transmisión en vivo de esta actividad, compartieron con el público
vítores y aplausos de aprobación de que esta danza pertenece a Bolivia.
Más de 15 mil danzarines agrupados en 65 fraternidades folklóricas se
caracterizaron también por el colorido, brillo y bordado de los trajes, además
de la belleza y donaire de las bailarinas mientras que los varones mostraron
toda su fuerza y energía en los pasos de baile que ejecutaron.
Para la Virgen
A su llegada al templo de San Ildefonso, los danzarines se
pusieron a los pies de la
Virgen María de Urkupiña para agradecerle por los favores
recibidos y pedir un nuevo milagro a nivel personal como también por el país.
Paz y unidad, pero también salud y bendiciones para la familia, fueron las
peticiones de los feligreses, algunos que se aproximaron a la “mamita” con
lágrimas en los ojos.
Hubo gran emotividad entre los feligreses, lo que caracteriza todos los años a
la fe y devoción por la “Virgen milagrosa”.
La Patrona de la
Integración Nacional, para los visitantes, ya no sólo es de
los bolivianos sino también es acogida a nivel internacional, toda vez que
entre los danzarines y el público se encontró a extranjeros norteamericanos,
alemanes, venezolanos, noruegos, japoneses, etc. que han adoptado como suya
esta manifestación cultural.
Es el caso de Félix, de nacionalidad noruega que fue participante de los Tinkus
San Simón y por primera vez llegó hasta Quillacollo para mostrar su devoción a la Virgen a través de la
danza. Quedó sorprendido por la cantidad de feligreses que se dieron cita en la Entrada Folklórica
y prometió volver el próximo año.
La hora de inicio de la peregrinación con fraternidades folklóricas estaba
previsto para las 9 de la mañana, sin embargo, todo empezó con un retraso de
más de media hora, con las autoridades departamentales y municipales.
Alegría
El radiante sol acompañó toda la jornada donde los danzarines se mostraron su
fatiga en algunos tramos, pero continuaron con sus coreografías hasta llegar al
final del recorrido, acompañados de los aplausos y la alegría de los
visitantes.
A su paso por el palco oficial, compartieron con las autoridades
departamentales y municipales a quienes invitaron a acompañarles con algunos
pasitos de baile.
Los saltos, las sonrisas y la simpatía de los danzarines fueron el común, pero
también las polleras cortas de las damitas que se movieron de un lado a otro
mostrando todos sus atributos y como dijeron los asistentes, “llegaron a
alegrarles la vista”.
Durante las horas del día, la
Entrada se realizó con normalidad, no hubieron los baches
cerca del palco gracias al control de los mismos miembros de la Asociación de
Fraternidades y del Municipio que con banderines apresuraban el paso en algunos
tramos.
También se destacó la picardía de los miembros de las bandas de música que
hicieron coreografías propias y con trajes llamativos se robaron el aplauso del
público.
Al templo
Los primeros danzarines de la Morenada Intocables llegaron hasta los pies de la Virgen en el templo San
Ildefonso al promediar las 12:30 horas y le siguieron otras fraternidades
durante el resto de la jornada.
Dos religiosos que acompañaban la réplica de la imagen de María de Urkupiña, en
el atrio de la parroquia, impusieron la bendición a los asistentes, mientras
una tercera persona se encargaba de verificar las ofrendas para entregar a
cambio un almanaque de la
Virgen.
La imagen no se mostró como en años anteriores, se encontraba
sobre dos soportes de metal y unas tablas de madera con ramos de flores
alrededor. Desde la Iglesia
informaron que la pasante de la fiesta religiosa, que se encuentra en
Argentina, no pudo hacerse cargo este año porque tuvo problemas con un hijo
enfermo.
Pese a este contratiempo, al interior del templo a primeras horas de la mañana
hubieron celebraciones eucarísticas.
Al momento de comulgar, los feligreses previamente recibieron en sus manos un
poco de gel desinfectante para que luego el sacerdote les entregue la hostia
para cumplir con el sacramento religioso católico.

Usted piensa que los Representantes de la Iglesia Católica deben preocuparse por el bien común y expresarse sobre la realidad Boliviana.