“Respecto al derecho a la educación se posibilita que los NNAs asistan a Unidades Educativas cercanas a los recintos penitenciarios, pero allí son objeto de estigmatizaciones y seria discriminación de sus pares y otros actores del sistema educativo, lo que en algunos casos se ha traducido en vulneración al derecho a la educación, derecho a la integridad y derecho a la no discriminación e igualdad”, indica el documento.
La Paz, 10 de abril de 2010 (Erbol).- Los niños, niñas y adolescentes (NNAs), que viven en los recintos penitenciarios del país junto a sus padres, atraviesan una realidad lacerante y en los centros educativos cercanos a los penales donde asisten son estigmatizados y discriminados por sus propios compañeros de curso, según un informe del Defensor del Pueblo.
“Respecto al derecho a la educación se posibilita que los NNAs asistan a Unidades Educativas cercanas a los recintos penitenciarios, pero allí son objeto de estigmatizaciones y seria discriminación de sus pares y otros actores del sistema educativo, lo que en algunos casos se ha traducido en vulneración al derecho a la educación, derecho a la integridad y derecho a la no discriminación e igualdad”, indica el documento.
De acuerdo al informe, las NNAs también tienen dificultades de acceso al servicio de la salud, porque si bien en los recintos carcelarios existen médicos generales, no hay especialistas del área de pediatría. “Más aún por su situación de indocumentados, lo que limita su registro en el Seguro Universal Materno Infantil (SUMI), que demuestra la vulneración al derecho a la salud e identidad”.
La Defensora del Pueblo, Rielma Mencias, denunció que en toda Bolivia viven 1.056 niños, niñas y adolescentes expuestos a diferentes peligros en las cárceles.
De acuerdo a los datos proporcionados de la Defensora, Santa Cruz es el departamento donde más menores de edad se encuentran tras las rejas, seguido por Cochabamba y La Paz.
En Chuquisaca están 4 menores, en La Paz 234, en Cochabamba 275, en Oruro 10, en Potosí 5, en Tarija 17, en Santa Cruz 321, en Beni 145 y en Pando 45, lo que hace un total de 1.056 NNAs en recintos penitenciarios.
La infraestructura carcelaria, donde las celdas son transformadas en viviendas por los privados de libertad y sus familias, no ofrecen seguridad a la población infantil y adolescente que vive en los recintos, ya que en una celda se instalan más de dos familias, lo cual no brinda ningún tipo de privacidad y por el contrario expone a NNAs a diferentes situaciones en las cuales podrían sufrir vulneración a su derecho a la integridad, según la Defensora.

Usted piensa que los Representantes de la Iglesia Católica deben preocuparse por el bien común y expresarse sobre la realidad Boliviana.