
La Semana Santa se inicia con el tradicional Domingo de Ramos, pero el centro de esta semana está concentrado en el triduo pascual, es decir, jueves, viernes y domingo. Todo está orientado hacia la gran fiesta de la Pascua de Resurrección. Jesús pasa por la cruz para demostrar a la humanidad que verdaderamente es hombre con su debilidad, pero también es verdaderamente Dios, porque es resucitado por el Padre para también anunciar a la humanidad, la esperanza de todo cristiano. ç
La Paz, 27 de marzo de 2010.- Estamos terminando los 40 días de preparación, la cuaresma. Hemos tenido la oportunidad de expresar ciertas acciones que benefician la cotidianidad, como el hacer obras buenas, orar en la intimidad con Dios y ayunar como expresión de un nuevo encuentro con Dios.
Ahora nos disponemos para vivir la semana santa, que es un tiempo que nos acercado hacia lo que es el misterio de fe. Este hecho es el centro de nuestra fe, porque Jesús pasará toda su pasión y muerte que nos llevará a la salvación.Todos los cristianos católicos tenemos esta semana, declarada como santa, porque experimentamos la forma de como Dios vive en medio del pueblo y es capaz de ser asumido como nuestro salvador, mediante la fe. La Semana Santa se inicia con el tradicional Domingo de Ramos, pero el centro de esta semana está concentrado en el triduo pascual, es decir, jueves, viernes y domingo.
Todo está orientado hacia la gran fiesta de la Pascua de Resurrección. Jesús pasa por la cruz para demostrar a la humanidad que verdaderamente es hombre con su debilidad, pero también es verdaderamente Dios, porque es resucitado por el Padre para también anunciar a la humanidad, la esperanza de todo cristiano. La Semana Santa se inicia con el tradicional Domingo de Ramos, pero el centro de esta semana está concentrado en el triduo pascual, es decir, jueves, viernes y domingo.
Todo está orientado hacia la gran fiesta de la Pascua de Resurrección. Jesús pasa por la cruz para demostrar a la humanidad que verdaderamente es hombre con su debilidad, pero también es verdaderamente Dios, porque es resucitado por el Padre para también anunciar a la humanidad, la esperanza de todo cristiano. Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén En este domingo de ramos el sentido es de victoria a Jesús como “hosanna el Hijo de David”, eso quiere decir que efectivamente Jesús es parte del linaje, de todo lo que significa la descendencia, por lo tanto el mesías elegido. Este hecho es como un acto de alto contenido social, porque justamente veían en Jesús como su mesías, el salvador, el que traería cambios fundamentales a la vida cotidiana de los judíos. Todos los que vitoreaban encontraban en Jesús una respuesta hasta de contenido materialista, que puede provocar cambios en su situación frente a los poderes de su tiempo, estaban cansados de las injusticias y el anhelo de tener una vida nueva, con otros valores. Por lo tanto este ingreso es una afirmación y alineamiento de la gente a los objetivos de Jesús de luchar e instaurar un Reino de Dios.
El Reino de vida, reino de verdad, reino de justicia.Pero lo fundamental es el Triduo Pascual. Consiste en vivir toda la experiencia de Jesús ante su muerte y resurrección. Porque el día jueves todos los sacerdotes se unen a su pastor para recibir las promesas sacerdotales y expresar su comunión eclesial. Es llamada, la misa crisma que se tiene en presencia del arzobispo y todos los sacerdotes. Junto comparten la consagración del santo crisma, al igual del oleo de catecúmenos y del bautismo.
En esta oportunidad el obispo confirma toda su responsabilidad en dialogo con los sacerdotes y en la construcción de la misma iglesia. Por la noche del día jueves santo, se tiene la misa denominada, “la última cena” en esta oportunidad podemos comprender el misterio de la entrega de Jesús a través de su cuerpo y su sangre. La Eucarística como expresión de la entrega total de Jesús a Dios, y todos los apóstoles. Con esta celebración recordamos la institucionalización de la eucaristía, el misterio de amor. Desde ese día todos los sacerdotes son encomendados a reproducir este gesto como entrega total hasta el reencuentro de Jesús, en su segunda venida. Terminadas las celebración y por la tradición que vive el pueblo de Dios. Se hace la exposición del pan consagrado, Cuerpo de Cristo, para ser adorado.
Desde ese momento uno puede entrar en un proceso de contemplación en la presencia real de Jesús entre nosotros. Esta eucaristía es la última cena hasta que recordemos la vigilia pascual, la resurrección de Jesús. Por eso todos los tempos hacen la exposición y se tiene una serie de visitas.El pueblo de Dios reza, templo por templo, hasta vivir esta experiencia de fe y memoria a lado de la entrega de Jesús. Es la noche de la traición, la noche en que Jesús vive la entrega hacia una vida de martirio.El día viernes santo es un día de silencio, de dolor, de pena, de nostalgia, por eso el pueblo de participa de una serie de expresiones religiosas, entre esas esta el vía crucis, que es el caminos de la cruz. Se vive toda la experiencia de Jesús en su pasión. Para este día se experimenta como Jesús carga su cruz y muere. Con esta vivencia se comprende la entrega total de Cristo a la voluntad de su Padre que no se deja seducir por la tentación de dejar el compromiso. Jesús se enfrenta a todo lo que será pasar por las tinieblas de la muerte, experimenta en su mismo cuerpo toda la vida de sacrificio y dolor. Asume esta cruz, como parte de su humanidad. Desde ese momento Jesús nos da el camino para vivir de otra forma en Dios. Es necesario, nos dirá para por el dolor y el vacio. Pero por la muerte solo una vez, y por la fe en Dios Padre estamos concientes que también en Cristo venceremos esta muerte.
La pasión de Jesús es la expresión más grande de hace carne en el ser humano, uno no puede comprender plenamente este gran dolor, pero esta tan cerca de nuestra vida que nos abre hacia una plena comprensión de un gran misterio que acompaña a nuestra humanidad. Después de vivir este día se vive en luto. Dios ha muerto, todo termina, nada se consuela el dolor. Bajar hasta este estado nos hace parte de nuestra debilidad humana.
Todos pasaremos por ahí, todos estaremos siendo seguidores de este vivencia humana. Pero que hoy todos morimos para volver a vivir en la mirada de Dios. Al igual que el nosotros asumimos este misterio de fe. Pero como la promesa de Dios era clara, concreta y directa. Y como ya lo decía Jesús, es necesario pasar por la muerte y muerte para vivir y experimentar la Gloria de Dios. Y y todos descansaremos en la esperanza de Dios. Que al tercer día Jesús resucitará.Todo el día sábado santo no tendremos ningún tipo de celebraciones, pero al atardecer ya empieza el nuevo día ya el tercero, por eso por la noche se vive todo lo que es la Vigilia Pascual, es decir, ponernos en espera de la resurrección, en espera de vivir el reencuentro con el Señor, pero ahora en espíritu nuevo.
En una vida nueva. Es Jesús, que después de pasar por la muerte, ahora vivenciamos estar en la gloria de Dios. El no nos deja solo, sino que nos hace participar de la vivencia nueva. La vuelta a la vida, el nacer denuesto la Resurrección de Jesús es por lo tanto vencer al mal, y vivir la nueva esperanza, una esperanza donde ya todo es vencido. Por eso el que pasa por la muerte en Cruz ahora vive la nueva vida. Dios no se aferro a su condición de Hijo de Dios, sino que se hizo humano, hasta pasar por la cruz y por este gesto Dios le llena de Gloria y ahí está haciéndonos vivir esta esperanza. Si Jesús no hubiese resucitado, tal vez estaríamos aun esperando, pero con esta resurrección se da toda una nueva esperanza. Sin la resurrección no habría sentido la fe. Tal vez seria una expresión simplemente humana. Con la experiencia de la resurrección sentido una vida nueva, una esperanza a la vida plena en Dios. Porque si morimos en Cristo, también en él resucitaremos. Por hoy vivimos en esta esperanza y esta es nuestra fe.

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