
En el comienzo de su segundo mandato, Morales que se propone industrializar Bolivia y extraer a su población de los sótanos de la pobreza, destacó que la economía boliviana creció, entre 2006 y 2009 un promedio de 4,8%, 1,4% más que en el período precedente 2002-2005, en que gobernaron los presidentes Jorge Quiroga (conservador), Gonzalo Sánchez de Lozada (liberal) y los transitorios Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez, también apegados, el primero más que el segundo, a la economía de libre mercado. En un juego de contrastes entre “antes” y “ahora”, el mandatario, que exaltó la eficiencia de su administración, dijo que el Producto Interior per cápita se situó, en promedio, en 1.474 dólares, poco menos del doble que en el espacio de tiempo 2002-2005.
La Paz, 22 ene
(ABI) – El presidente Evo Morales comparó el viernes, en el discurso inaugural
de su segundo mandato, la cosecha en el primero, entre 2006 y 2009 que,
demostró con cifras, supera ampliamente, hasta por cinco veces, los desempeños
de los cuatro gobiernos del precedente “período neoliberal” que rigió en
Bolivia entre 1985 y 2005.
Luego de ser investido con renovados símbolos patrios, que consignan heroínas y
héroes indígenas, además de la
Wiphala, enseña de los pueblos andinos, Morales confrontó los
indicadores económicos logrados en los últimos cuatro años en que las Reservas
Internacionales Netas (RIN) y el Producto Interior Bruto, entre otros grandes
agregados, dieron salto con pértiga.
En el comienzo de su segundo mandato, Morales que se propone industrializar
Bolivia y extraer a su población de los sótanos de la pobreza, destacó que la
economía boliviana creció, entre 2006 y 2009 un promedio de 4,8%, 1,4% más que
en el período precedente 2002-2005, en que gobernaron los presidentes Jorge
Quiroga (conservador), Gonzalo Sánchez de Lozada (liberal) y los transitorios
Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez, también apegados, el primero más que el
segundo, a la economía de libre mercado.
En un juego de contrastes entre “antes” y “ahora”, el mandatario, que exaltó la
eficiencia de su administración, dijo que el Producto Interior per cápita se
situó, en promedio, en 1.474 dólares, poco menos del doble que en el espacio de
tiempo 2002-2005.
Subrayó el incremento decretado por su gobierno a los salarios, del 37% a los
operadores de salud y educación, frente al 15% en anteriores administraciones.
“Nosotros sí incrementamos de manera real el salario”, apuntó.
Destacó que, pese “al sabotaje” de la oligarquía agropecuaria, que intentó
gatillar los precios, la inflación, en 2009, fue inferior a un tercio de punto
porcentual.
En una expresión de eficiencia, Morales destacó que las recaudaciones
tributarias se alzaron los cuatro años de su gobierno sobre los 30.000 millones
de bolivianos, tres veces más que en “el período neoliberal”.
Exaltó, asimismo, que la deuda multilateral boliviana, cifrada en 2005 en casi
5.000 millones de dólares, se redujo a 2.643 millones de dólares, cuatro años
más tarde.
Puso también en relieve, en base de los datos del CEDLA, que la tasa de
desempleo urbana abierta redujo en un punto, de 12% de la Población Económicamente
Activa (PEA), de 4.5 millones de habitantes, en 2005, a 11% en 2009.
“Según nuestros datos, ahora, en 6%” de la PEA, subrayó, al tiempo de asegurar, con datos en
mano, que su gobierno creó 413.000 nuevos empleos, el doble que en el período
2000-2005.
Relevó que las exportaciones en su administración se multiplicaron por tres
hasta alcanzar los 5.270 millones de dólares.
Afirmó, asimismo, en tono de exaltación, que la balanza comercial boliviana
tornó positiva, en su gobierno, hasta situarse en 1.538 millones de dólares,
cuando, en 2005 arrojaba cifras rojas de 95 millones de dólares.
Volvió a poner en mayúsculas el desempeño de las Reservas Internacionales Netas
(RIN), ahorro y garantía del erario boliviano, “ahora”, en 8.580 millones de
dólares, seis veces más que en 2005.
El crecimiento de las RIN se debe, afirmó, a los ingresos del erario público
por la exportación de gas y petróleo en virtud a la nacionalización de los
hidrocarburos en mayo de 2006.
“En los cuatro años de de gobiernos neoliberales (las cuentas se situaron en)
2.456 millones de dólares. En nuestra gestión y gracias a la lucha del pueblo
boliviano, la modificación de la
Ley de Hidrocarburos, después la nacionalización, en cuatro
años de gobierno de la revolución democrática y cultural, (la cifra se situó
en) 8.533 millones de dólares”, sostuvo.
A consecuencia de la nacionalización de hidrocarburos, las regalías a las
regiones productoras se elevaron de 56 millones de dólares a 439
millones, notó.
Destacó que el Producto Interno Bruto
(PIB) minero creció en 20%.
Dijo que el volumen de las remesas de dinero que envían los trabajadores
bolivianos en el extranjero creció, en la misma orientación, en 600%, de 176
millones de dólares en 2005,
a 898 millones en 2009, “otro récord histórico”.
En lo concerniente a la política sobre tierras fiscales dijo haber abolido un
régimen concesional irrestricto e instrumentado, en cambio, una “reserva fiscal
en todo el territorio nacional”.
En consecuencia, haber saneado, titulado y repartido 31 millones de tierras
cultivables, tres veces más que en el período precedente y un tercio del
horizonte de tierras cultivables nacional de 106 millones de hectáreas.
En este orden y al compás con los derechos de los sectores desposeídos del
campo, “ahora, en cuatro años de gobierno, hemos repartido 2.066 tractores”, 10
veces más que el pasado reciente, para la mecanización del agro, lo mismo que
39 camiones y 865 implementos modernos de labranza.
Por vía de la empresa boliviana de producción de alimentos, el gobierno, según
Morales, asignó cerca de 90 millones de dólares a sectores campesinos para
poner sobre rieles su política de seguridad alimentaria.
Esto, después de terminar, en alto grado, de erradicar el peonazgo y la
esclavitud, principalmente en haciendas y latifundios del oriente boliviano.
A contrapelo de los reportes de “antes”, en que se identificaron 106.000 hectáreas
susceptibles de revocatoria al Estado, por no cumplir la Función Económica
y Social, “identificamos 13 millones de hectáreas de tierras fiscales
disponibles para la gente con tierra o con tierra insuficiente”, mantuvo.
En lo estrictamente interno, puso en la mesa que la inversión pública se alzó,
“ahora”, por encima de los 1.400 millones de dólares, 120% más que “antes”.
Incidió también en que la inversión pública por fuentes de financiamiento tuvo
un repunte en la contraparte boliviana, en el orden del 67%, el doble que en
2005 y años precedentes, lo que eleva una connotación de dignidad y
autodeterminación bolivianas.
Quiero decirles, hermanas y hermanos, esa Bolivia indigna y mendiga felizmente
ha terminado”, afirmó.
Enfatizó, en la misma corriente de razonamiento, los créditos a pequeños y
medianos productores, discriminados en el sistema de financiamiento privado de
“antes”, que por vía del Banco de Desarrollo Productivo ascendieron, “ahora”, a
165 millones de dólares que también beneficiaron “al gran empresario”.
Certificó haber creado, por este
conducto, 120.000 empleos.
Hizo notar, en un aparte de su evaluación, que su política de cambio de la
matriz energética, patente en la conversión del sistema de combustión, de
gasolina a gas, ahorró, anualmente y per cápita, a los chóferes del transporte
público, 41.000 bolivianos, en el caso de los minibuses, y más de 33.000
bolivianos en el de los taxis.
Dijo que su política de protección a los bolivianos desocupados, mayores de 65
años, benefició a 771.000 personas.
También haber atendido a 5,8 millones de escolinos hasta octavo de primaria con
el bono Juancito Pinto, por lo que, de acuerdo con Morales, el índice de
deserción escolar cayó de 5,3%, en 2005, a 2% cuatro años más tarde.
Aseveró haber promovido la instalación de 7.900 nuevas conexiones de gas
domiciliario, año promedio, entre 2006 y 2009.
Puso acento en la lucha anticorrupción de su gobierno que avanzó a Bolivia, que
en 2002 fue tristemente coronada como “subcampeón mundial” de la corrupción, al
puesto 103 en la tabla de comparaciones de 180 países.
Representó los progresos en la educación, con más de un millón de personas
extraídas de las sombras del analfabetismo, con la instalación de telecentros
en escuelas fiscales, 3.400 de las que, en el área rural, fueron dotadas con
sistemas de educación e internet.
La administración Morales, según el mandatario, construyó, en cuatro años,
1.611 edificios para la educación, frente a los 117 erguidos entre 2002 y 2005,
además de ponderar la entrega gratuita de 159.000 diplomas de bachiller en los
últimos meses.
Relevó también el tendido de 946
km de líneas de alta tensión eléctrica, lo que permitió
alcanzar una cobertura en el área rural de 47%, trece puntos porcentuales más
que en 2005 y 89% en el área urbana, dos más que en la gestión de referencia.
En el epílogo de su informe al país, sostuvo que su gobierno entregó 13.000
viviendas sociales de las 43.000 comprometidas.
Afirmó que otras 20.000 están en construcción y 10.000 más con financiamiento
asegurado.
También relevó la construcción de1.305 metros lineales de puentes, el triple
que en el lapso 2002-2005.
En materia de telecomunicaciones, confirmó que la empresa nacionalizada
extendió una cobertura de 60% en el territorio nacional y anunció que, a fines
de enero, los departamentos de Tarija, Pando y Oruro serán declarados
territorios con total cobertura, “por primera vez en 184 años de vida
republicana”.
Dijo que los ingresos por turismo se elevaron de 238 millones de dólares, en 2005, a 343 millones, el
año precedente.

Cree Usted, que el Estado Plurinacional, será constuido eficientemente por el actual Gobierno