
La celebración de la beatificación en España estuvo presidida por el Cardenal Ángelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. En La Paz, Bolivia la celebración estará presidida por el Arzobispo, Mons. Edmundo Abastoflor, el día 24 de noviembre a las 19:00
La Paz, 17 de noviembre de 2011.- El 29 de octubre, se celebró en la Catedral de la Almudena de Madrid la beatificación de la hermana María Catalina Irigoyen, de la Congregación de Siervas de María Ministras de los enfermos. Y en la catedral de La Paz se celebrará una misa de acción de gracias recordando este magnífico gesto de la bienaventurada.
La celebración de la beatificación en España estuvo presidida por el Cardenal Ángelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. En La Paz, Bolivia la celebración estará presidida por el Arzobispo, Mons. Edmundo Abastoflor.
Algo de los trámites de la beatificación.
La Comisión para la Causa de la Beatificación y Canonización de la religiosa se constituyó en 1962 y el 15 de febrero de 2011 se aprobó como milagro una curación a un enfermo en Bolivia.
Según explicó la postuladora de la causa, la religiosa Julia Castillo, Irigoyen “se dedicó incansable al servicio de los enfermos y de las familias en unos tiempos muy difíciles en el campo sanitario por las continuas epidemias que asolaban España”.
En la primera beatificación que se celebra en la diócesis, el cardenal Rouco ha invitado a “dar gracias a Dios por esta nueva Beata, muy madrileña”, que “pasó sus últimos 37 años de vida en Madrid en la congregación de las Siervas de María, ministras de los enfermos para dedicarse a la atención de ellos en sus propios domicilios”.
Las Siervas de María se dedican alcuidado de enfermos asistiéndolos preferentemente en sus casas, tanto en servicio nocturno como diurno, también en clínicas, hospitales y centros de salud, en dispensarios y ambulatorios, y en centros para enfermos crónicos y convalecientes. Buscan llevar el amor de Dios a todos, especialmente a los que sufren.

Usted piensa que los Representantes de la Iglesia Católica deben preocuparse por el bien común y expresarse sobre la realidad Boliviana.