Un vecino de la zona Ballivián denunció que las juntas de vecinos, además de la multa, exigen una bolsa de cemento si no participan en el bloqueo. Otra versión dio cuenta de que el dirigente Adrián Lobera amenazó ayer con cortar el suministro de luz y agua a quienes no apoyen la medida de presión.
La Paz, 14 de
septiembre de 2011, ERBOL.- A través de diversas acciones, la dirigencia
interinstitucional que conduce el bloqueo caminero en contra de la marcha
indígena presiona a la población de Yucumo para que participe en esa medida de
hecho. Multas, una amenaza de corte de los servicios de agua y energía
eléctrica y cobros en especie son los recursos para forzar una participación
masiva. Los dirigentes aludidos negaron esas denuncias pero admitieron que
realizan un control de asistencia en el punto de “vigilia” (puente San Lorenzo)
a través de una lista.
Personas que no revelaron su nombre por
temor a represalias informaron que las organizaciones amenazaron con cobrar una
multa de 150 bolivianos por persona por la inasistencia al bloqueo. En
contrapartida, el dirigente gremial Germán Galvez dijo que todas las
organizaciones e instituciones están apoyando la “vigilia”.
Un vecino de la zona Ballivián denunció
que las juntas de vecinos, además de la multa, exigen una bolsa de cemento si
no participan en el bloqueo. Otra versión dio cuenta de que el dirigente Adrián
Lobera amenazó ayer con cortar el suministro de luz y agua a quienes no apoyen
la medida de presión.
Algunos mototaxistas expresaron su
desacuerdo con el bloqueo en Yucumo y se manifestaron a favor de los indígenas.
“Los marchistas no están haciendo daño a nadie, están defendiendo lo que es
suyo. No hay motivo para que bloqueen”, dijo uno de ellos. Otro de los
consultados dijo que sólo el dirigente de ese sector Macario Limachi está a
favor del bloqueo “porque es masista”. En contrapartida el mototaxista Gerardo
Guarayo dice que apoya el bloqueo sin obligación.
Aunque en el mercado de la localidad,
además de expresar desacuerdo con el bloqueo, se dijo que si los indígenas
llegaban a Yucumo, los comerciantes saldrían a darles la bienvenida.

El TIPNIS se ha convertido en un problema entre el gobierno y las organizaciones indígenas. Por lo tanto.