Naciones Unidas, 28 de Septiembre
de 2009, Brasil denunció hoy ante el Consejo de Seguridad las amenazas que las
autoridades golpistas de Honduras ejercen contra la embajada brasileña en
Tegucigalpa, donde permanece el presidente José Manuel Zelaya.
La demanda fue presentada por el canciller
brasileño, Celso Amorim, quien fue invitado a una sesión de consultas de ese
órgano de las Naciones Unidas, en respuesta a una solicitud expresa de su
gobierno.
Ante los 15 miembros del Consejo, el
funcionario confirmó que la sede diplomática de Brasil en Honduras se encuentra
bajo asedio de fuerzas de las autoridades de facto que derrocaron a Zelaya el
pasado 28 de junio.
Explicó que existe verdadero peligro para la
vida del mandatario legítimo hondureño, su familia y funcionarios diplomáticos
de la embajada del país suramericano.
Amorim dio detalles sobre la llegada pacífica
y por sus medios de Zelaya a esa instalación el pasado lunes y subrayó que fue
recibido en su capacidad de presidente legítimo de Honduras.
Informó que el propio mandatario le aseguró
en una conversación telefónica que había regresado para reasumir la presidencia
de forma pacífica.
Amorim advirtió al Consejo de Seguridad sobre
el peligro que enfrenta Zelaya, las personas que le acompañan y los
funcionarios brasileños en la embajada, a la cual los golpistas cortaron el
suministro de agua y electricidad.
Asimismo, el asedio incluye la interferencia
de las comunicaciones de la misión diplomática y restricciones en la llegada de
alimentos para sus ocupantes.
El ministro brasileñ denunció que todas esas
acciones del gobierno de facto en Honduras violan la Convención de Viena sobre
sedes diplomáticas.
Luego de la intervención de Amorim, los
miembros del Consejo de Seguridad iniciaron consultas sobre la denuncia de
Brasil. En julio pasado, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución de
condena al golpe de Estado en Honduras y exigió la restitución de Zelaya en la
presidencia.

El TIPNIS se ha convertido en un problema entre el gobierno y las organizaciones indígenas. Por lo tanto.