
Santa Teresa de Jesús Jornet nació en Lérida en el año 1843. Junto con el sacerdote Saturnino López Novoa fundó en el año 1872 la congregación religiosa de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados que abrió su primer centro en Valencia, donde está también su casa generalicia. Fue canonizada por el papa Pablo VI el 27 de enero de 1973.
La congregación religiosa de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados atiende, en la actualidad, a más de 26.600 ancianos sin recursos en más de doscientos asilos y residencias en Europa, Iberoamérica, África y Asia.
La Paz, 26 de Agosto de 2009.- Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados celebraron hoy misas en honor de la fundadora Santa Teresa J. Jornet. Además de celebrar con los más de doscientos asilos y residencias que regentan en todo el mundo.
Santa Teresa de Jesús Jornet nació en Lérida en el año 1843. Junto con el sacerdote Saturnino López Novoa fundó en el año 1872 la congregación religiosa de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados que abrió su primer centro en Valencia, donde está también su casa generalicia. Fue canonizada por el papa Pablo VI el 27 de enero de 1973.
La congregación religiosa de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados atiende, en la actualidad, a más de 26.600 ancianos sin recursos en más de doscientos asilos y residencias en Europa, Iberoamérica, África y Asia.
En la Paz
Mons. Edmundo Abastoflor acompañó a las hermanas participando de un programa especial, el Hogar San Ramón, celebrando el día del adulto mayor y conmemorando a la fundadora de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, Madre Teresa de Jesús Jornet y celebró los cien años del hogar y la presencia de la congregación en la ciudad de La Paz.
Los festejos iniciaron por la mañana con la celebración de la eucaristía presidida por Mons. Edmundo Abastoflor, Arzobispo de La Paz acompañado de otros presbíteros, una celebración hermosa, muy emotiva que contó con la participación no solo de los ancianitos que viven en el hogar sino también de las descendientes de los fundadores del hogar, las familias Zapato y Clavijo, decenas de bienhechores y amigos del hogar.
Durante su homilía Mons. Edmundo Abastoflor recordó que los ancianos son una riqueza para la sociedad porque en su vida encierran sabiduría, experiencia, riqueza personal que no se refleja en lo mucho o poco de cosas materiales que hayan tenido sino en su corazón y espíritu.
El prelado recordó que casi 10.000 personas han pasado por el hogar desde sus inicios y que cada uno de ellos han vivido y viven con dignidad y respeto por ello la fiesta de hoy es un llamado a ver en todos los hermanos la presencia de Dios, especialmente en los hermanos ancianos que han vivido muchos años en este mundo.
Antes de concluir la celebración eucarística Mons. Abastoflor leyó un mensaje enviado por el Papa Benedicto XVI a través del Nuncio Apostólico en Bolivia donde el Santo Padre saluda los cien años del Hogar San Ramón y otorga la bendición apostólica a los ancianitos y las hermanas del hogar.

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