
Jesús nos invita a alimentar siempre la llama que un día quiso nacer con el amor entre dos personas. El amor entre dos personas entre una mujer y un hombre no puede improvisarse, el día de la boda es el día en que un hombre y una mujer comienzan a casarse repitiéndose cada día en cada circunstancias aquel sí fue solamente el punto de partida, por consiguiente en el matrimonio en necesario ser fiel, perdonarse, acogerse, volver a empezar cada día. Dios no asiste a la boda como espectador sino como participante pues el matrimonio es un sacramento, el matrimonio cristiano es cosa de tres: el hombre, la mujer y Dios. Lo que es imposible tantas veces solucionar para la pareja humana Dios lo hace posible.
Oruro, 4 de octubre de 2009.- Mons. Cristóbal Bialasik refirió su homilía de este domingo al matrimonio y la familia. El Obispo de la Diócesis de Oruro recordó que el matrimonio cristiano es un vínculo con Dios que implica una unión de dos vidas que deciden estar juntas desde el momento que dan el sí ante Dios. Asimismo dijo que el matrimonio de un hombre y una mujer tiene la vocación de la procreación y educación de sus hijos convirtiendo a la familia patrimonio de la humanidad y célula fundamental de la sociedad.
Lo que Dios une que no lo separe el hombre
1. El tema central de las lecturas de este domingo hacen referencia al matrimonio y la familia. Que temas tan importantes y discutidos en el mundo de hoy, en el mundo que cuestiona e ignora la ley de Dios. Este mundo considera que la verdad es lo que la mayoría piensa y decide de modo que la sabiduría se llama “sabiduría estadística” cuyo seno son las urnas.
2. En el evangelio de hoy escuchamos como unos fariseos se acercaron a Jesús y le preguntaron: Maestro es lícito que un hombre se divorcio de una mujer... como en otras ocasiones a los fariseos no les interesaba ese tema sino que les interesaba saber cómo respondería Jesús a una pregunta de doble sentido. Si Jesús respondía que no era licito se oponía a importantes leyes rabínicas, si respondía que era licito podían reprocharle que iba contra el Génesis como proyecto original de Dios, pero la respuesta de Jesús fue clara: la verdad es la verdad, independientemente de lo que digan los otros, de lo que opinan públicamente, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.
3. Jesús nos invita a alimentar siempre la llama que un día quiso nacer con el amor entre dos personas. El amor entre dos personas entre una mujer y un hombre no puede improvisarse, el día de la boda es el día en que un hombre y una mujer comienzan a casarse repitiéndose cada día en cada circunstancias aquel sí fue solamente el punto de partida, por consiguiente en el matrimonio en necesario ser fiel, perdonarse, acogerse, volver a empezar cada día. Dios no asiste a la boda como espectador sino como participante pues el matrimonio es un sacramento, el matrimonio cristiano es cosa de tres: el hombre, la mujer y Dios. Lo que es imposible tantas veces solucionar para la pareja humana Dios lo hace posible.
4. Matrimonio entre un hombre y una mujer tiene un estrecho vínculo con Dios y esto significa una unión inseparable de dos vidas de manera que ya no son dos sino una sola parte, así leemos en el evangelio de San Mateo. Este matrimonio es considerado por un sacramento peculiar para los deberes y dignidad de su estado.
El matrimonio es también vocación de servicio
5. El matrimonio de un hombre y una mujer tiene la vocación de la procreación y educación de sus hijos. Los padres y solamente los padres son los principales y primeros educadores de sus hijos y nadie puede remplazarlo en este sentido la tarea fundamental del matrimonio y la familia es estar al servicio desde la concepción hasta la muerte natural.
6. La familia fundada sobre el matrimonio constituye un patrimonio de la humanidad, una institución social fundamental, es la célula y pilar de la sociedad, santuario de esta sociedad y esto toca tanto a los creyentes como no creyentes. Es una realidad a la que todos los Estados deben dedicar la máxima consideración pues como repetía tantas veces el Papa Juan Pablo II: el futuro de la humanidad comienza y se constituye en la familia. Además según la visión cristiana el matrimonio elevado por Cristo a sacramento compromete más intensamente a los esposos que bendecidos por el Señor prometen una al otro la fidelidad hasta la muerte no hasta que se de el capricho de separarse es compromiso hasta la muerte.
7. De este modo la familia cristiana coopera con Dios no solamente dando la vida sino que también cultiva las semillas de la vida divina de este sacramento del bautizo. Estos son los principios de la vida cristiana, del matrimonio y la familia.
Semana de oración por la familia
8. Al comenzar la semana de oración por la familia en el mundo de hoy en que se difunden ideas equivocadas sobre el hombre y la mujer, sobre la libertad del amor humano, no tenemos que cansarnos de volver a presentar la verdad sobre la familia.
9. No podemos callar esta verdad tal como ha sido querida por Dios desde la creación. Por desgracia está creciendo el número de separaciones y divorcios que rompen la unidad familiar y crean muchos problemas en especial a los niños que son víctimas inocentes de esta situación. La estabilidad de la familia está en peligro, para salvaguardarla es necesario ir con frecuencia contrala corriente de la cultura dominante de este mundo que es la cultura de la muerte.
10. Esto exige paciencia, esfuerzo, sacrificio y búsqueda incesante de la comprensión mutua pero también hoy es posible superar las dificultades recurriendo al apoyo de Dios a través de la oración, participando de los sacramentos particularmente de la eucaristía.
11. La unidad y firmeza de las familias ayudan a la sociedad a respirar los valores humanos y abrirse al evangelio, este contribuye al apostolado de muchos movimientos y grupos llamados a colaborar en este campo coordinando con la diócesis y las parroquias; especialmente hoy en un tema particularmente delicado con el respeto debido al embrión humano que debería nacer siempre de un acto de amor y ser tratado ya como persona.
12. Los progreso, la ciencia y la técnica en el ámbito de la bioética se transforman en amenazas cuando el hombre pierde el sentido de sus límites y en la práctica pretende suplir a Dios creador.
13. La encíclica Humane Vitae confirma con claridad que la creación humana debe ser siempre el fruto de un acto de conyugal con su doble significado de unión y procreación, esto es la grandeza del amor matrimonial, según el proyecto divino.
El peligro de la trivialisacion del matrimonio
14. El amor degradado a puro sexo se convierte en mercancía, en simple objeto que se puede comprar y vender más aún el hombre mismo se transforma en mercancía, en realidad nos encontramos ante una degradación del cuerpo humano. Esta realidad que nos indica el Papa es triste, gracias a Dios entre los jóvenes muchos están redescubriendo el valor de la castidad que se presenta como un don seguro del amor autentico que no busca métodos artificiales.
15. El momento histórico que estamos se pide que las familias cristianas testimonien con coherencia que la procreación es fruto de amor; un testimonio, esto será un mensaje para los legisladores para que salvaguarden los derechos de la familia.
16. Hoy también somos testigos que a nivel mundial se están acreditando soluciones jurídicas para las así llamadas uniones de hecho que rechazando las obligaciones del matrimonio pretende gozar de derechos similares al matrimonio. Además se quiere incluso llegar a una nueva definición del matrimonio para legalizar las uniones homosexuales atribuyéndoles también a ellos el derecho a la adopción de los hijos. El crimen que se comete contra los niños y la familia.
17. Hoy día es necesario devolver la confianza al matrimonio para que siga cumpliendo su misión de procrear en el amor. Doy gracias hoy a todos los que trabajan por la vida, por el matrimonio, por el verdadero matrimonio, que dialogan con los que tienen responsabilidades políticas o legislativas y tratan de proteger la vida, el matrimonio y la familia.
18. Aprovecho además de invitar a un taller que se dará con el tema: La fatalidad del aborto, que se realizará en Oruro durante esta semana. Invito a todas las personas a participar de este encuentro tan importante a comenzar hoy en nuestra diócesis, la Misión Permanente. Es la hora del encuentro con el Señor como la ha vivido el evangelista Juan encontrándose con el Señor. Durante la primera semana de esta misión que empieza hoy lo dedicaremos a la vida, al matrimonio, a la familia, ahí comienza la misión, ahí debe comenzar nuestra misión,
19. Que la maternal protección de María proteja a las familias con la base de un matrimonio solido y autentico y nos ayude a cuidar la vida edificando la nuestra a ejemplo de la sagrada familia de Nazareth.

Usted piensa que los Representantes de la Iglesia Católica deben preocuparse por el bien común y expresarse sobre la realidad Boliviana.