
Dios existe, es un ser que nos ama profundamente y quiere lo mejor en nuestra vida, esa es la primera verdad. Nosotros debemos dejarnos conducir en la vida. Jesús dice durante su pasión yo doy testimonio de la verdad y el que oye mi voz me sigue.
La Paz, 28 de mayo de 2012.-En el día de Pentecostés, Mons. Edmundo Abastoflor, Arzobispo de La Paz, animó a los fieles a pedir los dones del Espíritu Santo: la verdad, la fortaleza interior para resistir el mal y la fuerza del amor a Dios y a los hermanos. Su llamado fue realizado este domingo, durante su homilía en la celebración de la fiesta de Pentecostés.
Hoy día hermano, día de Pentecostés, de la venida del espíritu Santo, la Palabra de Dios nos dice tres cosas importantes.
Primero, escuchamos cómo viene el Espíritu Santo el día de pentecostés, como un viento fuerte y aparecen como unas lenguas de fuego encima de los que estaban ahí, y ellos empiezan a hablar en diferentes lenguas. ¿Para qué es la lengua o el idioma? Para comunicarnos, para decir lo que sucede, para expresar lo que pensamos y sentimos. El Evangelio responde el por qué. Dice Jesús, cuando venga el paráclito, el Espíritu de la Verdad dará testimonio de mí. El Espíritu Santo es el espíritu de la verdad.
A veces no damos importancia a lo que es la verdad. Pero la verdad es la verdad. Por ejemplo estamos en este lindo templo de San Francisco con una bóveda hermosa, no podemos decir que es un techo plano, sino redondo. Conocemos muchas cosas y sabemos que es verdad, pero hay otras cosas que todavía no conocemos bien. ¿Para qué es nuestra vida?, ¿para qué es la tierra?, ¿para qué es esta naturaleza? Nos imaginamos pero no acabamos de saber. Y la Palabra de Dios dice que el Espíritu de verdad nos hará conocer el sentido de nuestra vida.
Dios existe, es un ser que nos ama profundamente y quiere lo mejor en nuestra vida, esa es la primera verdad. Nosotros debemos dejarnos conducir en la vida. Jesús dice durante su pasión yo doy testimonio de la verdad y el que oye mi voz me sigue.
Queridos hermanos ¿ustedes conocen lo que es la verdad? No, sólo conocemos algunas cosas. Por ejemplo, ¿es bueno el abortar? la mujer tiene derechos sobre su cuerpo, pero no sobre la vida de un nuevo ser, es la Palabra de Dios que nos ayuda a conocer dónde está la verdad.
Si recibimos al Espíritu Santo es para que nos haga conocer la verdad y un día llegaremos al cielo y conoceremos toda la verdad, porque nuestra mente es pequeña y podemos equivocarnos. Tenemos que pedirle al Espíritu Santo conocer la verdad y a distinguir lo que es bueno y lo que es malo.
Es lo segundo que nos enseña el Espíritu Santo, San Pablo nos dice que hay que distinguir las obras del espíritu y las obras de la carne. Las obras de la carne: enemistades, disensiones, envidias, fornicación, impureza, idolatría, peleas, rivalidades, violencias, discordias. En cambio el Espíritu de Dios nos da fuerza para resistir las tentaciones de la carne, para no dejarnos arrastrar por nuestras inclinaciones y egoísmos. Decimos en la confirmación que el Espíritu Santo es un espíritu de sabiduría y de inteligencia. Es un espíritu de fortaleza, nos da fuerza para resistir las tentaciones. El Espíritu Santo ilumina nuestra mente y nos fuerza en nuestro interior.
Lo tercero que nos enseña la Palabra de Dios es o que hemos rezado en la secuencia, acabamos diciendo Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. El amor de Dios es lo que ha creado el universo para que nos alimente y ayude. Dios es espíritu de amor y quiere que sea el amor el que nos aliente y anime, amor a Dios y amor a los demás.
Tres cosas que nos enseña la palabra de Dios: el espíritu de la verdad para que conozcamos dónde está el error, segundo el Espíritu Santo nos fortalece para hacer el bien, y en tercer lugar ese espíritu de Dios es un espíritu de amor. Hermanos déjense llenar por el espíritu de Dios y reciban sus dones. Esto le pedimos hoy.

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