VI. POLÍTICAS INSTITUCIONALES DE ACCION
Se define como políticas de acción institucional,
transversales el conjunto de las cinco áreas de intervención
señaladas: i) La Promoción y defensa de la vida, la dignidad
humana y los derechos de los pueblos; ii) La Promoción de la
dimensión social de la fe y iii) La Animación y apoyo
a las Parroquias. Cada una de estas políticas institucionales
se concretizarán a través del accionar de cada una de
las áreas, teniendo en cuenta los siguientes lineamientos:
En cuanto a la política institucional de
Promoción y defensa de la vida, la dignidad humana y los derechos
de los pueblos para su concreción se debe:
Promover el protagonismo y la participación activa
de los empobrecidos en su desarrollo integral.
Apoyar e implementar acciones tendientes a incentivar la promoción,
el desarrollo local, la generación de ingresos, la cooperación
solidaria intercomunal, la organización y participación
comunitaria, orientadas a mejorar las condiciones y calidad de vida
de manera sostenible de los más empobrecidos.
Promover y apoyar propuestas y acciones alternativas en el camino de
globalizar la solidaridad frente al neoliberalismo excluyente.
Apoyar y promover programas de formación y capacitación,
de acuerdo a las necesidades de las comunidades locales.
Canalizar las iniciativas y potencialidades de la población
que participa en los servicios que se brinda institucionalmente.
Apoyar desde la práctica institucional procesos locales de desarrollo
humano integral y sostenible, para asumir crítica y constructivamente
los desafios políticos, económicos, sociales y culturales
del sistema.
Formar para la participación popular como instrumento de democratización
de la educación y acceso a servicios educativos de calidad.
Impulsar programas educativos y acciones comunitarias que potencien
en los pobres la capacidad de resolver sus problemas.
Impulsar la formación ético-política de la población.
Impulsar programas de asistencia caritativa, que promueva y potencie
en los pobres la capacidad de resolver sus problemas, por un lado, mediante
prácticas educativas y acciones comunitarias, y por otro, potenciando
una nueva imaginación de la caridad que impulse no tanto
y no sólo la eficacia de las ayudas prestadas, sino la capacidad
de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre, para que el gesto
de ayuda sea sentido no como limosma humillante, sino como un compartir
fraterno.
Acompañar a las organizaciones populares, especialmente de mujeres,
para que tomen conciencia de sus legítimos derechos y hagan que
se respeten.
Fortalecer y mejorar la Pastoral penitenciaria con especial atención
al problema de retardación de justicia.
Prestar atención preferente a las ámbitos periurbanos
y rurales, en relación a los servicios sociales para que puedan
superar la marginación en que viven.
Comprometerse como institución de Iglesia para que se reconozca
la identidad de los pueblos indígenas, sus derechos, y especialmente
su derecho a la tierra.
Velar por la salud de la población marginada, especialmente de
las mujeres y los niños, mediante programas coherentes de prevención
y asistencia, promoviendo el uso de la medicina tradicional.
Fortalecer la pastoral de salud, referente a su coordinación
interna e incidir en las políticas de gobierno.
Crear opinión pública frente a la defensa de los derechos
humanos".
Promover pastorales específicas.
Incluir en todos los programas de promoción en la institución,
el tema de la situación, derechos y el aporte indispensable de
la mujer en la sociedad y en la comunidad cristiana.
Promover la formación de la mujer, que le permitan y la capaciten
para una mejor y más eficaz participación en la sociedad
y en la Misión de la Iglesia Católica.
Fomentar la participación de la mujer en todas las instancias
institucionales, como también en la vida social, política
y económica del país.
Denunciar los atropellos a la mujer, en especial a las campesinas, indígenas,
migrantes y obreras.
Favorecer los medios que garanticen una vida digna para las mujeres
más vulnerables: empleadas domésticas, migrantes, campesinas,
indígenas, afroamericanas, trabajadoras humildes y explotadas.
Renovar el acompañamiento pastoral a mujeres en situaciones difíciles:
separadas, divorciadas, madres solteras, niñas, y mujeres prostituidas
a causa del hambre, del engaño y del abandono.
La Promoción de la dimensión social de la
fe, a través de:
La formación de la conciencia social de los cristianos
Difusión de la enseñanza social de la Iglesia.
Formación de agentes pastorales.
Codyuvar en la animación del trabajo social del laicado.
La Animación y apoyo a las Parroquias, a través
de:
Formación de agentes pastorales.
Fortalecimiento de las acciones parroquiales en las perspectiva del
desarrollo integral de las personas y los pueblos.
Canalizar sus demandas, dar apoyo y asesoramiento técnico.
Apoyar a las Parroquias en la formación y capacitación
de los agentes pastorales.